Pakistán dice que el Ejército eliminará a los "terroristas"

MINGORA, Pakistán (Reuters) - El Gobierno de Pakistán ordenó el jueves al Ejército eliminar a los extremistas, lo que parece anticipar una gran ofensiva contra los talibanes que se enfrentan a las fuerzas de seguridad en un valle en el noroeste del país.

La gestión del Gobierno de lo que está ocurriendo en el valle del Swat se ha convertido en una prueba sobre su determinación para combatir contra una creciente insurgencia talibán que ha alarmado a Estados Unidos y Occidente.

El presidente Asif Ali Zardari, que se encuentra en Washington, aseguró el miércoles al presidente estadounidense Barack Obama que están comprometidos con la derrota de Al Qaeda y sus aliados.

Los cazas y helicópteros de combate del Ejército atacaron posiciones de los talibanes en Swat, situado a 130 km de la capital, Islamabad, mientras miles de civiles aprovecharon un alto en un toque de queda para escapar.

Cientos de miles de personas ya han tenido que dejar sus casas por los combates, y las organizaciones de ayuda dicen que este nuevo éxodo intensificará una crisis humanitaria.

El primer ministro, Yusuf Raza Gilani, dijo en un discurso televisado que los extremistas están intentando tomar rehén al país a mano armada.

"Hay que tomar medidas decisivas", afirmó. "Con el objetivo de restaurar el honor y la dignidad de nuestra madre patria y para proteger al pueblo, las Fuerzas Armadas han sido convocadas para eliminar a los milicianos y terroristas".

Gilani no anunció el lanzamiento de una ofensiva, pero dijo que el Gobierno no se rendirá ante los terroristas y que les obligará a entregar las armas.

El Ejército ha enviado refuerzos a Swat tras fracasar un acuerdo de paz. El miércoles, los soldados lanzaron asaltos en las afueras de la principal localidad de la región, Mingora, en la que los talibanes han ocupado edificios importantes.

En febrero, las autoridades aceptaron una demanda de los talibanes de introducir la ley islámica o 'sharia' en el antiguo valle turístico, pero los integristas se negaron a desarmarse, y avanzaron más allá de Swat en dirección a la capital de este país que tiene armas nucleares.

Esto despertó la alarma en Estados Unidos. La actuación paquistaní contra los extremistas en el noroeste es vital para la misión de Estados Unidos de derrotar a Al Qaeda y estabilizar Afganistán.

El 26 de abril, las fuerzas de seguridad lanzaron una ofensiva sobre dos de los distritos vecinos de Swat, Dir y Buner, y la seguridad ha empeorado notablemente en Swat desde entonces.

El jefe de las Fuerzas Armadas, general Ashfaq Kayani, dijo a sus generales que el Ejército es muy consciente de la gravedad de esta amenaza interna, y que "utilizará todos los recursos necesarios para asegurar una superioridad decisiva sobre los milicianos".

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados mostró su profunda preocupación por la seguridad de los desplazados por los combates, mientras que el Comité Internacional de la Cruz Roja dijo que la crisis humanitaria se está intensificando.