Arranca el juicio contra la red de información de ETA en Francia

PARIS, 23 (EUROPA PRESS) El juicio contra Ainhoa García Montero, alias 'Laia', y otros tres presuntos miembros de ETA --Asier Aranguren Urroz, Aitor García Justo y el francés Thierry Idiart-- considerados como el "núcleo duro" de la red clandestina de información de la banda en Francia se inició esta tarde en el Tribunal especial de lo Criminal de París con la negativa de tres de los acusados a responder a las preguntas de la presidenta de la Corte, Anny Douvillaire, al reclamar un intérprete en vasco. García Montero y García Justo respondieron en euskera cuando se les pidió identificarse y fue Asier Aranguren quien leyó un texto en francés reprochando al Tribunal que los considerara como "ciudadanos de segundo nivel" sin derecho a expresarse en su propia lengua, "oprimida" durante años por España y Francia. "Estamos todavía intentando buscar a nuestros abuelos desaparecidos durante la Guerra civil. No podemos dejar nuestra lengua como si fuera una lengua extraterrestre", dijo el acusado, que se extendió en hacer un alegato en defensa de "la soberanía, la independencia, la recuperación de la lengua" y anunció que a partir de ahora sólo se expresarían en vasco. El cuarto de los acusados, el francés Thierry Idiart, que comparece en libertad, fue el único en responder a las cuestiones de la magistrada. A continuación se dio lectura al acta de acusación en la que se da cuenta de la detención de los acusados, practicada en la localidad francesa de Saintes, al norte de Burdeos, el 9 de mayo de 2003, cuando el grupo se disponía a abandonar en dos coches el apartamento que había ocupado en Saintes llevando consigo ropa, vajilla, cortinas y enseres domésticos, entre los que la policía halló un importante material informático, cuatro ordenadores portátiles, dos impresoras y numerosos disquetes. La Policía gala se encontró así con la Base Central de Datos (DGZ) de ETA en la que se hallaba información codificada y encriptada tanto sobre objetivos de la banda para extorsionar mediante el llamado impuesto revolucionario como sobre militares, políticos o empresarios, objetivos potenciales de la organización terrorista. La implicación de García Montero en la estructura conocida como 'pianistak' se comprobó al ver que estaba en sus manos la clave para descifrar toda esa información, que posteriormente logró enviar desde la cárcel a sus sucesores, y que estuvo al frente de esta red desde la caída de la anterior dirección de la banda, en 2002, hasta su arresto en 2003. García Montero, 'Laia', estaba considerada junto a Ibon Fernández Iradi, 'Susper', jefa de los comandos de ETA tras la caída de Olarra Guridi y Ainhoa Múgica Goñi en septiembre de 2002. Mientras, Aranguren Urroz, García Justo e Idiart formaban parte de los 'talde de reserva' de la banda. Con anterioridad a asumir responsabilidades operativas de la banda junto a 'Susper', la policía atribuye a la presunta etarra labores de captación de activistas desde su incorporación al 'comando Buruntza' de ETA en julio de 2000 a las órdenes de Fernández Iradi, y de instruir y transmitir órdenes a nuevos etarras para cometer cuatro atentados. En concreto, los atentados en los que perdieron la vida el presidente de la patronal guipuzcoana, José María Korta, el director financiero de "El Diario Vasco", Santiago Oleaga, el subcomisario de la Ertzaintza, Mikel Uribe, y en el que resultó mutilado el periodista Gorka Landaburu. A García Montero se le atribuye igualmente su participación en la colocación, el 9 de enero de 2001, de un artefacto explosivo en el cementerio de Zarautz durante el homenaje al concejal del PP asesinado por ETA, Ignacio Iruretagoyena. También se le considera responsable de haber dado las órdenes al comando integrado por Gorka Loran Lafourcade y Garikoitz Arruate Santa Cruz que cometió el atentado fallido contra el Intercity Irún-Madrid en la Nochebuena de 2003. El proceso iniciado en el Tribunal de París, que está previsto que se prolongue hasta el próximo 31 de marzo, continúa mañana con la lectura de los cargos que se imputan a los acusados y la declaración de policías y testigos.