Aznar dice que se "debe mucho" a Mayor Oreja porque "prendió la antorcha del constitucionalismo" en 2001

Elogia a María San Gil y se felicita de que ahora se vuelva a hablar de la derrota del terrorismo después de años en los que "era tabú"

MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

El ex presidente del Gobierno José María Aznar aseguró hoy que el acuerdo alcanzado entre el PSE y el PP en el País Vasco "debe mucho" al ex ministro y cabeza de lista del PP en las elecciones europeas, Jaime Mayor Oreja, porque hace ocho años "prendió la antorcha del constitucionalismo" en el País Vasco y "peleó" junto al socialista Nicolás Redondo Terreros por "forjar una alternativa democrática" al nacionalismo.

Aznar hizo estas declaraciones durante el acto de presentación de la conferencia del cabeza de lista del PP a las elecciones al Parlamento Europeo organizado por el Foro Nueva Economía, precisamente el mismo día en que se celebra la sesión de investidura del candidato del PSE Patxi López en el Parlamento vasco, a la que asiste el presidente nacional del PP, Mariano Rajoy.

En su intervención, el ex jefe del Ejecutivo destacó la labor y trayectoria política de Mayor Oreja, sobre todo al frente del Ministerio del Interior, porque marcó "un antes y un después en la política antiterrorista".

Ahora que se vuelve a insistir en la derrota del terrorismo después de años "en los que hablar de derrota era tabú", prosiguió, Mayor Oreja "representa es sólida referencia en la lucha contra el terrorismo en la que la sociedad española y el Estado de Derecho empezaron a escribir el final de esa barbarie".

MAYOR Y REDONDO "PLANTARON CARA AL NACIONALISMO".

A renglón seguido, ensalzó su contribución para hacer posible el acuerdo que ahora han sellado Antonio Basagoiti y Patxi López. "En 2001 Jaime Mayor hizo factible por primera vez en la historia de nuestra democracia intentar construir una alternativa democrática al nacionalismo en el País Vasco. Fue Jaime Mayor quien prendió la antorcha del constitucionalismo en el País Vasco. Fueron Jaime Mayor y Nicolás Redondo quienes plantaron cara al nacionalismo y pelearon por forjar con determinación y valentía una alternativa democrática y constitucionalista en su tierra", resaltó.

Por eso, el ex jefe del Ejecutivo insistió en que el acuerdo entre PP y PSE que hoy se escenifica en el debate de investidura "debe mucho a la energía y el liderazgo de Mayor Oreja y a su radical compromiso con la democracia y las libertades en el País Vasco". Dicho esto, dijo que si la "generosidad" de la clase política no fuera "un anatema" se habría agradecido a Mayor Oreja y a Redondo Terrero su labor para hacer posible hoy la alternativa en el País Vasco.

Eso sí, afirmó que si ese agradecimiento se hubiera producido --algo a su juicio "impensable por los modos y manera" de hacer política en este momento--, el ex ministro "hubiera rechazado todo protagonismo porque "no es uno de esos políticos que se apuntan como propio cualquier éxito, que sólo quieren salir en la foto y son capaces de esquinar sus principios para apuntarse a la última encuesta ganadora".

Tras asegurar que comparte con Mayor Oreja su "determinación" por defender a las víctimas del terrorismo, destacó su "impagable labor" en este sentido durante su etapa al frente de Interior y después de abandonar el Ministerio. El ex ministro del Interior, agregó, "nunca tuvo dudas" en "la apuesta por la derrota de los terroristas ni en plantear alternativas al nacionalismo excluyente".

Aznar también elogió la labor que desempeñó Mayor Oreja al frente de la Presidencia del PP vasco, así como la que han realizado después Carlos Iturgáiz y María San Gil. Y aprovechó su discurso para destacar el "cariño, aprecio y admiración" que tanto el ex ministro como él mismo profesan a la que fuera presidenta del PP vasco hasta el pasado mes de junio.

UN HOMBRE "LEAL".

El ex presidente del Gobierno definió a Mayor como "un hombre de partido" y "leal" a su convicciones, a su partido y a su país que "siempre ha puesto por delante el interés general". Es más, dijo que tanto los que le aprecian como los que no no "saben que es un valor seguro" y que se puede recurrir a él tanto en los momentos fáciles como en los momentos difíciles.

"Es una persona decente, un político responsable, un servidor público honesto, un hombre de palabra y además un compañero leal, que defiende los principios y valores en los que cree aunque no estén de moda, como la dignidad de la persona y el derecho a la vida", concluyó.