El juicio a una ex jefa de la estructura de información de ETA y otros 3 componentes

  • París, 22 mar (EFE).- La que fue la supuesta jefa de la unidad de información de ETA Ainhoa García Montero comparecerá a partir de mañana lunes ante el Tribunal de lo Criminal de París para ser juzgada junto a otros tres presuntos miembros del núcleo de esa estructura.

El juicio a una ex jefa de la estructura de información de ETA y otros 3 componentes

El juicio a una ex jefa de la estructura de información de ETA y otros 3 componentes

París, 22 mar (EFE).- La que fue la supuesta jefa de la unidad de información de ETA Ainhoa García Montero comparecerá a partir de mañana lunes ante el Tribunal de lo Criminal de París para ser juzgada junto a otros tres presuntos miembros del núcleo de esa estructura.

García Montero, contra la que también pesan en España graves acusaciones por su participación directa en varios asesinatos como miembro del comando "Buruntza", deberá responder ante la justicia gala de 17 cargos que pesan sobre ella por su actividad en ese país al frente de la actividad de recogida y centralización de información.

Una actividad que consistía esencialmente en la obtención, por sus propios medios o por la nutrida red de informadores de ETA, de datos de todo tipo sobre objetivos con vistas a la preparación de atentados, y en la que se supone que fue máxima responsable desde comienzos de 2002 hasta su detención en mayo de 2003.

Desde ese puesto de dirección de lo que se conoce como los "pianistas", la presunta etarra, de 34 años, estaba en contacto directo con los máximos responsables del aparato militar de ETA hasta su captura el 9 de mayo de 2003 en Saintes (oeste de Francia) junto a otros 3 activistas que también van a ser juzgados en París.

Se trata de Asier Araguren Urroz, Aitor García Justo y Thierry Idiart. Los dos primeros, de nacionalidad española, han permanecido encarcelados desde entonces, mientras que Idiart, que es francés, se encuentra en libertad bajo control judicial desde mayo de 2007.

Su arresto se produjo cuando los cuatro se disponían a mudarse de un piso franco de Saintes que había alquilado Idiart con una identidad falsa en marzo de 2003 y permitió que se les incautara abundante documentación que habían cargado en dos coches robados.

En particular, entre esos elementos requisados había cuatro ordenadores con cientos de disquetes y de CD-Rom que constituían elementos clave de la base de datos de ETA, que responde a las siglas "DGZ", protegida de intrusiones con un complejo sistema de codificación.

Una base de datos que contiene por una parte informaciones que sirven para la actividad de extorsión vinculada al cobro del "impuesto revolucionario" y por otra señalamientos de carácter más "militar" sobre políticos, empresarios, policías, militares, profesionales de los medios de comunicación o miembros de la judicatura, y que se utilizan para la comisión de atentados.

El material incautado en Saintes fue fundamental para seguir la huella de la trayectoria de García Montero. La policía española cree que se integró en la organización terrorista en la primavera de 2000, de la mano del que más tarde sería el jefe del aparato militar, Juan Ibón Fernández Iradi, "Súsper".

La presunta etarra, a la que también se le conoce como "Laia" o "Nekane", participó en varios atentados con el comando "Buruntza" y, tras el desmantelamiento de éste en 2001, pasó a Francia.

Allí se haría cargo de la estructura de información poco después de la caída en Auch, en diciembre de 2001, de sus principales miembros.

Entre las pruebas del ejercicio de esas responsabilidades, están los estrechos y frecuentes contactos que mantuvo con los jefes del aparato político del que dependía: primero con la pareja formada por Juan Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica Goñi, y con "Súsper" que los sucedería al ser capturados en septiembre de 2002.

También lo atestan el paso de García Montero por varios pisos francos de ETA en Francia e incluso el activismo que siguió manteniendo una vez que ella estaba en la cárcel, desde donde consiguió enviar mensajes, luego interceptados al ser arrestado en noviembre de 2003 el jefe del aparato logístico, Félix Ignacio Esparza Luri.

En esos mensajes comunicaba al aparato militar, mediante fórmulas codificadas, datos sobre activistas de ETA, objetivos militares, así como claves para acceder a la base de datos.

El Tribunal de lo Criminal de París deberá igualmente delimitar las responsabilidades de Aranguren, García Justo e Idiart en este proceso que puede prolongarse hasta finales de mes.

La presencia de los tres en Saintes junto a la jefa de la información de ETA y las diversas pruebas de su cooperación en los meses precedentes a su arresto les hace aparecer como integrantes del núcleo duro de esta estructura.

Aranguren y García Justo están específicamente acusados de robos de vehículos, al haber sido identificados por varios propietarios cuando les fueron sustraídos sus coches.