Jáuregui afirma que no es partidario de "descabalgar" al PNV de Álava

BILBAO, 18 (EUROPA PRESS)

El candidato número dos del PSOE a las elecciones europeas, Ramón Jáuregui, afirmó hoy que no es partidario de "descabalgar" al PNV de Álava porque sería "demasiado frentista". El dirigente socialista añadió que, a priori, no está a favor de trasladar "a otras instancias" el acuerdo entre los líderes del PSE-EE y el PP vasco, Patxi López y Antonio Basagoiti.

En una entrevista concedida a El Correo y recogida por Europa Press, Jáuregui, tras afirmar que es "histórica" la investidura de un socialista como lehendakari, afirma que "la oposición" debe reflexionar puesto que un PNV "absolutamente hostil puede consolidar al Gobierno" ya que "puede acabar conformando una opinión favorable al cambio".

El dirigente socialista se muestra partidario de dejar "las cosas como están" y que los acuerdos con el PP se circunscriban "a donde se han firmado y que en Álava el PSE siga siendo clave para determinar la orientación política en la Diputación". "No soy partidario de proceder a un descabalgamiento partidista, me parece demasiado frentista", señala.

Jáuregui indica que habrá que ver cómo funcionan las diputaciones con el Gobierno vasco, pero afirma que, a priori, no está a favor de trasladar a otras instancias el acuerdo entre López y Basagoiti.

Ante el planteamiento del PP, formación que plantea que el cambio se puede dar antes de verano, asegura que comprende que sea su petición, pero también hay que entender "que el PSE pueda negarse".

El dirigente socialista indica que no cree que hubiera sido más fácil el entendimiento con el PNV porque los últimos diez años han dejado una herencia "cargada de dificultades para la reedición de aquellos acuerdos".

"Lizarra dejó una herencia envenenada. Durante estos años el PSE ha construido legítimamente una alternativa y se ha presentado al electorado como líder de una posibilidad de cambio. Y cuando esa oportunidad se ha hecho posible, echarla por la borda, engañar a los electores y volver a reeditar un pacto con aquellos nacionalistas hubiera sido un fraude", manifiesta.

Preguntado por si los socialistas entienden el acuerdo con PP, asegura que la alianza PSE-PP no era la opción de gobierno "mayoritaria" de los ciudadanos, pero cree que "se adaptarán a ella y se acostumbrarán".

"ESTRATEGIA DE ACOSO Y DERRIBO"

Jáuregui afirma que el PNV ha elaborado una "estrategia de acoso y derribo" tanto en Madrid como en Vitoria y su apuesta es "por un Gobierno vasco de corto plazo, efímero y ahora de lo que se trata es de demostrar que se equivocan".

"Cuando vean un Gobierno consolidado, no frentista; cuando vean que Patxi López les tiende la mano en política económica, antiterrorista, identitaria, autonómica, lingüística... y ellos estén reiteradamente escupiendo sobre ella, entonces se podrá percibir si el PNV cambia o no una estrategia que le va encaminando hacia la incomprensión ciudadana", asegura.

El dirigente socialista señala que le ha sorprendido la "virulencia" de la reacción del PNV pero no "el fondo". "La brusquedad del cambio ha sido notoria. Literalmente, eran personas distintas de una semana para otra. En el Congreso ya no era posible negociar nada", apunta

En relación al actual lehendakari en funciones, Juan José Ibarretxe, cree que encontrará "un escenario personal distinto al de ser el líder de la oposición" y añade que, en todo caso, lo que haga "será respetable".

Jáuregui cree que habrá "tensión económico-financiera con las diputaciones" porque el sistema del Concierto "les otorga un margen de maniobra muy alto en el Consejo Vasco de Finanzas". "Ése va a ser un terreno delicado, donde se va a poner a prueba la solidez del sistema institucional. Espero que no se llegue a un boicot al Gobierno vasco. Sería muy grave".

El dirigente socialista manifiesta que lo que primero que debe hacer el nuevo Gobierno vasco es "dar normalidad" y "tranquilizar las aguas del cambio" y, en segundo lugar, "intentar una programación económica frente a la crisis". "Lo más importante puede ser la política industrial, concretar con los sectores productivos hacia dónde encaminar las ayudas. Luego hay que intentar abordar un diálogo sobre el final de la violencia, sobre su deslegitimación", asegura.

Por otra parte, afirma que "entiende, respeta y comparte el criterio del nuevo lehendakari" de hacer un Gobierno "más a su imagen y semejanza y con personas de un tiempo nuevo".

Ante las amenazas de ETA al nuevo Gobierno vasco, afirma que la banda armada está "prácticamente en fase terminal" y que, aunque no hay que hacer "demasiado triunfalismo", es una organización "derrotada". Jáuregui señala que al Gobierno de Patxi López la amenaza de ETA no tiene "por qué preocuparle un minuto más de lo que ha sido la preocupación de la violencia durante toda nuestra vida".

En relación a la izquierda abertzale, asegura que la experiencia ha demostrado que "no es capaz de arrastrar a la dirección de ETA hacia la política". A su juicio, el tiempo corre "en su contra" y caminan "hacia la marginalidad política".

Por otro lado, respecto al ascenso electoral de Aralar, señala que es "significativo", ya que Batasuna apostó por el sufragio nulo en las pasadas elecciones y "perdió 50.000 votos" y "su rival político en la izquierda abertzale ganó y pasó de uno a cuatro diputados". "Es un dato revelador", añade.

EUROPEAS

En relación a su designación como número dos en la lista socialistas a las elecciones europeas, afirma que siempre ha sido "disciplinado" y que su sentimiento es "contradictorio". "Me da una enorme pena abandonar la escena nacional, pero me planteo como reto que quienes vamos al Parlamento europeo no desaparezcamos de la política española", asegura.

Respecto a si siente que su bagaje político ha sido desaprovechado, asegura que se ha extendido esa impresión, la de que "no he sido tratado adecuadamente". "Es algo subjetivo, no me gustaría entrar en ello", agrega.

Jáuregui, tras repasar su trayectoria en el partido, destaca que en los últimos ocho o nueve años de trabajo parlamentario se ha hecho "necesario" y ha realizado una tarea "muy digna". "Y eso me enorgullece. No debo nada a nadie y, desde luego, concretamente, no debo nada a mis compañeros del PSE, que, en ningún momento, han reivindicado tampoco a su viejo secretario general", concluye.