Jáuregui no ve a corto o medio plazo una moción de censura contra Zapatero porque "sería carísimo" para PNV y CiU

Cree que "la trascendencia" del acuerdo en Euskadi no permitirá al PP "cambiar tan frívolamente de socio"

BILBAO, 7 (EUROPA PRESS)

El secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Ramón Jáuregui, reconoció hoy que "la gobernabilidad se ha complicado mucho" para el Ejecutivo central y que "puede ser caro" lograr el Gobierno vasco, si bien afirmó no "ver" ni a corto ni a medio plazo la posibilidad de que PNV y CiU "firmen" una moción de censura con PP porque "sería carísimo" para las formaciones vasca y catalana.

En una entrevista concedida a ETB, recogida por Europa Press, el dirigente socialista censuró que los jeltzales están "asumiendo todas las teorías del PP contra el gobierno de Zapatero" y cuestionó "cómo se pueden entender tanto y tan bien el PNV y el PP en las Cortes". No obstante, opinó que el PNV "inicialmente va a mostrar una posición dura, va a negar el pan y la sal, el aire, al gobierno de Patxi López y al de Zapatero", pero esa postura "no se puede sostener cuatro años".

En este sentido, señaló que, como ayer auguraba el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, el gobierno del PSE en Euskadi "va a durar cuatro años probablemente" y, en este tiempo, "el PNV tiene que encontrarse un hueco", a lo que se añade la actual situación económica "muy dura". A su entender, la formación nacionalista no puede "explicar a los empresarios, a su electorado, a la gente sensata que hace una oposición de todo y para todo", por lo que "al final habrá espacios de entendimiento por lo menos en la política económica".

No obstante, reconoció que el Ejecutivo vasco "puede ser caro" y señaló, de este modo, que "el juego que el PNV está realizando en un Parlamento donde las mayorías son muy inestables", con discursos "tan catastrofistas o tan absolutamente peperos", está llevando a que "el resto de los grupos pequeños -ERC, IU, Bloque Gallego, Coalición Canaria...- eleven el precio de su negociación con el PSOE para obtener la mayoría".

En su opinión, es "imposible" que PNV y CiU "firmen" con PP una moción de censura alternativa para "derrocar" al gobierno que dirige José Luis Rodríguez Zapatero porque su electorado "no lo entendería". Por ello, insistió en que no "ve" esta posibilidad "ni a corto plazo ni a medio plazo" porque "eso sería carísimo para CiU y PNV".

En cualquier caso, reconoció que "la gobernabilidad española se ha complicado mucho" y que el PSOE "va a necesitar apoyos". "Ya veremos como los obtenemos, pero ese debate está abierto", añadió.

ENTENDIMIENTO IMPOSIBLE CON PNV

Por otra parte, en relación al futuro Gobierno vasco, indicó que, "a muchos ciudadanos" una coalición entre PNV y PSE "le gusta", pero afirmó que la política que ha practicado el PNV "en los últimos diez años" ha hecho "imposible ese entendimiento".

"Ibarretxe ha ganado, pero a su vez ha perdido los apoyos, no tiene capacidad de conseguir mayorías porque ha practicado una política de hostilidad y de enemistad con los demás partidos. Y esos otros hoy hacen mayoría, y la van a hacer", apuntó Jáuregui, que consideró que a él se le ha "pasado el arroz" para formar parte del nuevo Ejecutivo y consideró que Patxi López formará un Gobierno "probablemente con gente más nueva, más joven, más renovada".

El dirigente socialista indicó que el acuerdo entre PSE y PP en Euskadi ha sido posible porque "la política del nacionalismo en los últimos diez años ha generado una especie de línea divisoria entre nacionalistas y no nacionalistas", a lo que se añade que "dirigentes del PSOE y del PP morían en la misma trinchera por defender los mismos valores".

"Ha habido -señaló- no solamente una operación de exclusión de los no nacionalistas, sino una operación de liquidación física por parte de ETA. Y eso ha acabado engranando una mayoría, una corriente política social distinta, en la que hay muchas posiciones políticas, inclusive nacionalistas que han dejado de votar al PNV o al nacionalismo". Según indicó, "esa nueva corriente es la que se va articular en torno a un nuevo acuerdo político en el País Vasco, que se explica en gran parte por esa razón".

Tras indicar que no le parece "mal" que se formalizara por escrito el acuerdo entre ambos partidos porque "da más seriedad y añade más compromiso", explicó que se trata de "un acuerdo de grandes principios que establece compromisos de mantenimiento de la legislatura y de no echar por tierra un gobierno con una mayoría minoritaria".

A su entender, "es suficiente", si bien auguró que "ocurrirán cosas durante los próximos cuatro años que harán que ese gobierno tendrá dificultades", algo que "es normal en política gobernando de esa manera".

No obstante, dijo tener la "esperanza" en que el PP "tenga la prudencia, la paciencia, la inteligencia y la generosidad" de que "esa apuesta que ha hecho por este cambio político la tiene que seguir apoyando".

En esta línea, señaló que, aunque el mantenimiento del Ejecutivo depende de que el PP "no cambie de opción", en su opinión, "la intrahistoria de este acuerdo, su trascendencia en perspectiva política no creo que permita facilmente al PP cambiar tan frívolamente de socio y echar por tierra una operación que tiene una cierta entidad política y que el propio PP la está vendiendo así".

En cualquier caso, insistió en que "al final el lehendakari y el gobierno son los que mandan", por lo que aunque reconoció que "es verdad que necesitará apoyos para sacar los presupuestos o para no quedar en minoría en el Parlamento", cuestionó si "es que el PP puede hacer otra cosa".

En este sentido, señaló que, si el PP "no le deja al gobierno de Patxi López gobernar con inteligencia, con flexibilidad", será el dirigente socialista quien "diga que no puede gobernar con esos acuerdos".

CAMBIOS EN EL EJECUTIVO

Por otro lado, preguntado sobre posibles cambios en el Gobierno central, consideró que "probablemente" al presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, no le ha hecho "ninguna gracia" las noticias publicadas al respecto porque "seguramente había programado su agenda internacional con mucho entusiasmo" y "en plena agenda internacional de éxito le ha explotado la crisis".

"Supongo que es consecuencia de una filtración indeseada, de una gestación de ese nuevo gobierno demasiado extendida a muchas personas", indicó Jáuregui, que estimó que "si suena tanto el río es porque agua lleva", por lo que a su entender "hoy o mañana esto se va a liquidar".

En relación al posible relevo del ministro de Economía, Pedro Solbes, recordó que había mostrado "un cierto cansancio" ante la actual situación y "probablemente requería un cambio de liderazgo en una cuestión tan importante como la situación económica".

Asimismo, destacó la labor de la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, cuya gestión en materia de infraestructuras consideró "extraordinariamente brillante", aunque "otra cosa es que pueda resultar más o menos simpática".

"Pero la vida es así, ahora toca cambiar y ahora van a venir otras personas. Lo que Zapatero pretende probablemente es dar un impulso político a su gobierno, darle más peso específico, valores o personas con más capacidad de comunicación. Esa era una necesidad del gobierno", concluyó.