Los 35 etarras en Venezuela son la mejor cantera de ETA para salir de su crisis operativa

MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Los cerca de 35 etarras que residen actualmente en Venezuela constituyen la principal cantera para que la banda terrorista logre salir de la crisis operativa que sufre, por lo que las Fuerzas de Seguridad intentan evitar que ETA acuda a ellos y repesque a veteranos miembros de Latinoamérica. La mayoría de los terroristas que viven allí huyeron de la Justicia susceptibles de ser movilizados para ocupar destacados puestos en el organigrama de la organización.

En total son casi cien los miembros de ETA que se reparten por los países latinoamericanos. El trasvase de militantes de la banda entre México y Venezuela se aceleró a partir de 2006, con motivo de la extradición de seis terroristas que participaban desde el país azteca en la trama financiera de la organización. Los etarras que consideraron que México dejaba de ser un país seguro para ellos, se marcharon a Venezuela, a la sombra de la ambigüedad que ha mostrado Hugo Chávez con la banda.

No obstante, México sigue siendo el país con más etarras, hasta 45, si bien es cierto que la Policía española ve un mayor riesgo de movilización en los que se ocultan en Venezuela. Por su parte, Cuba se ha convertido en la residencia de hasta siete miembros de la banda, además de Nicaragua, Panamá y Uruguay, en menor medida.

LA CRISIS DE 2006

El hecho de que Chávez concediera la nacionalidad a cuatro etarras a finales de 2006 para evitar su extradición a España, provocó un conflicto entre los dos países. Los terroristas -Lorenzo Ayestarán, Ángel Aldana, Jesús Urteaga y Eugenio Barrutiabengoa- tenían a sus espaldas delitos de sangre, por lo que el Gobierno español se quejó formalmente, consiguiendo evitar esta medida. Además, consiguió frenar también la pretensión de las autoridades venezolanas de indemnizar con más de 300.000 euros a dos etarras que habían sido extraditados años antes.

Muy atentos a lo que pueda pasar al otro lado del océano, los responsables de la lucha antiterrorista trabajan para evitar que se movilicen los etarras que allí residen y que, de ese modo, vuelva a resurgir una ETA fortalecida y peligrosa. Por ello, en las últimas semanas han cruzado el Atlántico para intensificar la colaboración con los Servicios de Información locales y dificultar así los movimientos de los terroristas, que podrían acudir al auxilio de la organización terrorista en la clandestinidad de Francia.