Los doce sospechosos detenidos en Inglaterra planeaban gran atentado inminente

  • Londres, 9 abr (EFE).- Los doce sospechosos detenidos este miércoles en el noroeste de Inglaterra planeaban un gran atentado en los próximos días, mientras que el alto cargo policial cuyo descuido precipitó esa operación antiterrorista presentó hoy su dimisión.

Dimite el alto cargo policial cuyo descuido precipitó las redadas antiterroristas

Dimite el alto cargo policial cuyo descuido precipitó las redadas antiterroristas

Dimite el alto cargo policial cuyo descuido precipitó las redadas antiterroristas

Dimite el alto cargo policial cuyo descuido precipitó las redadas antiterroristas

Dimite el alto cargo policial cuyo descuido precipitó las redadas antiterroristas

Dimite el alto cargo policial cuyo descuido precipitó las redadas antiterroristas

Londres, 9 abr (EFE).- Los doce sospechosos detenidos este miércoles en el noroeste de Inglaterra planeaban un gran atentado en los próximos días, mientras que el alto cargo policial cuyo descuido precipitó esa operación antiterrorista presentó hoy su dimisión.

El primer ministro británico, Gordon Brown, confirmó hoy que los presuntos terroristas (once paquistaníes con visado de estudiante y un nacional británico) urdían un "complot terrorista muy grande", que las fuerzas de seguridad investigaban "desde hace algún tiempo".

"Sabemos que hay vínculos entre terroristas en el Reino Unido y terroristas en Pakistán", dijo Brown, al agregar que hablará con el presidente paquistaní, Asif Alí Zardari, a fin de que el país asiático refuerce la cooperación contra el terrorismo.

Pese al mutismo de la Policía, fuentes de la lucha antiterrorista revelaron a la edición electrónica del diario "The Guardian" que los sospechosos pretendían cometer un ataque inspirado por la red Al Qaeda de manera "inminente".

Según esas fuentes, el atentado podría haberse perpetrado el próximo lunes de Pascua, día festivo en este país, como muy tarde, si bien no están claros cuáles habrían sido los objetivos de ese ataque.

Asimismo, fuentes cercanas a la investigación declararon a la cadena pública británica BBC que el supuesto atentado iba a ser "muy, muy grande" y se pretendía llevar a cabo "muy pronto".

"Percibimos que la amenaza estaba ahí y tuvimos que actuar", señaló en rueda de prensa Peter Fahy, jefe de la Policía del condado septentrional de Greater Manchester, uno de los tres cuerpos que tomó parte en la operación antiterrorista.

Fahy aclaró que las redadas -practicadas en un cibercafé de Cheetham Hill (Manchester), la biblioteca de la universidad John Moores de Liverpool y una pensión de Clitheroe (condado de Lancashire), entre otros lugares- tuvieron que adelantarse 24 horas tras el descuido que tuvo este miércoles un alto cargo policial.

El subcomisario Bob Quick, jefe de operaciones antiterroristas de Scotland Yard, se dejó ver con documentos secretos en Downing Street, residencia oficial de Gordon Brown, con quien tenía prevista una reunión, junto a la ministra del Interior, Jacqui Smith.

En un fajo de papeles que Quick portaba bajo el brazo, se distinguía claramente uno de color blanco marcado con la palabra "secret" (secreto) y referido a un dispositivo antiterrorista en curso, como se pudo ver en fotos tomadas por la prensa gráfica.

Tras encajar intensas críticas por el fiasco, Quick presentó hoy su dimisión al reconocer que su despiste "podría haber comprometido una gran operación antiterrorista".

Expuesta esa información sensible al ojo público, Gordon Brown calificó hoy de "correcta" la "acción urgente" que la Policía acometió este miércoles, en la que participaron cientos de policías coordinados por la Unidad de Antiterrorismo del noroeste inglés.

Peter Fahy justificó las redadas porque la "seguridad de la gente" constituía la "preocupación número uno", aunque precisó que "no hay planes para elevar el nivel de amenaza" terrorista en el país, que ya se sitúa en un grado alto.

El responsable policial también rechazó los rumores que apuntan a posibles blancos terroristas en Manchester, como Old Trafford, estadio de fútbol del Manchester United, e hizo hincapié en que "no existe ninguna amenaza particular contra ningún lugar particular".

Pese a todo, el jefe de la Policía de Greater Manchester pidió a la ciudadanía que permanezca "vigilante", y añadió que los doce detenidos, de edades comprendidas entre la adolescencia y los 41 años, serán interrogados "a su debido tiempo".

Además, los agentes continúan con los registros domiciliarios y ya están analizando el material recopilado en al menos diez inmuebles, un proceso que, según Peter Fahy, "se espera que lleve un largo tiempo".