Mar Blanco afronta "con ilusión" su escaño en Parlamento Vasco y espera que la Erztaintza comience a detener comandos

CIUDAD REAL, 29 (EUROPA PRESS)

La presidenta de la Fundación Miguel Ángel Banco y diputada del PP en el Parlamento vasco, María del Mar Blanco, se congratuló hoy en Ciudad Real de que, tras las elecciones autonómicas del pasado 1 de marzo, "los terroristas no estén representados en el Parlamento", lo que significa que "por primera vez en la democracia, será más libre y democrático y las víctimas estarán representadas".

Así, dijo afrontar "con mucha ilusión y responsabilidad" su nueva etapa como parlamentaria en este parlament, y espera que la Policía Vasca comience cuanto antes a detener comandos.

En un acto de homenaje a las víctimas del terrorismo en el monumento del mismo nombre del Parque de Atocha, Blanco dijo que con el nuevo escenario político -en el que gobernará el PSOE con el apoyo del PP- "hemos conseguido objetivos impensables", como ha sido "echar a los nacionalistas de las instituciones y a Ibarretxe de la presidencia de la Lehendakaritza".

Por ello, esta nueva etapa "la afrontamos con ilusión y optimismo", porque "partimos de las premisas de la derrota de ETA y de que los ciudadanos vascos puedan elegir la lengua en la que estudien sus hijos". También espera que la Ertzaintza "comience a trabajar y a detener comandos", teniendo en cuenta "el dato escalofriante" de que este cuerpo policial "lleva cinco años sin detener a un sólo terrorista".

Tras depositar un ramo de flores al pie del monumento de las Víctimas del Terrorismo, junto a la alcaldesa y presidenta del PP provincial, Rosa Romero, Blanco aseguró que es "un honor estar delante de este monumento o pasear por calles y plazas con nombres de víctimas" porque "es un reconocimiento real y verdadero que permanecerá en el tiempo". De este modo, dichos emblemas permitirán "que la dignidad, la memoria y el sacrificio de los inocentes a los que les fue arrebatada su vida por defender unas ideas y principios, no caigan en el olvido".

PASEAR POR LAS CALLES

Por contra, dijo que le produce tristeza que en el País Vasco, "cuna del terrorismo, donde más sufrimiento ha causado y donde se ha traficado con el dolor y el sufrimiento, las víctimas no podamos pasear por calles y plazas con nombres de víctimas y sí con los de los asesinos".

Por ello, sostuvo que "queda mucho trabajo y mucho reconocimiento moral que hacer", algo que será más fácil "en la nueva etapa en la que comenzamos a ver el final del túnel, a ver la luz que nos lleve a gozar la paz y libertad que nos fue arrebatada hace años por los totalitarios y los fascistas y que a lo largo de 30 años de régimen nacionalista, los distintos gobiernos no han hecho absolutamente nada ni por garantizarnos ni por devolvernos la libertad".

También comentó que asume su nueva tarea como parlamentaria vasca "con mucha ilusión y responsabilidad" en una legislatura en la que "me dejaré la piel par que las oportunidades de cambio se hagan realidad y podamos vivir y gozar de paz y libertad".