Piden considerar las violaciones en el conflicto peruano como crímenes de lesa humanidad

  • Lima, 26 feb (EFE).- La violencia sexual contra la mujer durante el conflicto interno peruano (1980-2000) debe ser considerada crimen de lesa humanidad en Perú, donde sólo uno de los miles de casos ha llegado a juicio, afirmó hoy la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh).

Piden considerar las violaciones en el conflicto peruano como crímenes de lesa humanidad

Piden considerar las violaciones en el conflicto peruano como crímenes de lesa humanidad

Lima, 26 feb (EFE).- La violencia sexual contra la mujer durante el conflicto interno peruano (1980-2000) debe ser considerada crimen de lesa humanidad en Perú, donde sólo uno de los miles de casos ha llegado a juicio, afirmó hoy la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh).

Esta demanda se hizo durante la presentación del libro "Violación sexual como crimen de lesa humanidad", editado por esta ONG, que aboga, mediante un acercamiento jurídico, por calificar estos crímenes de ese modo, para que no prescriban.

"En casos de desaparición o de tortura se está aplicando la imprescriptibilidad, pero cuando se tocan temas de violación inmediatamente los jueces cierran filas y aplican la prescripción", afirmó a Efe la abogada de la Aprodeh Gloria Cano, quien señaló al machismo y al racismo como causas de estas decisiones.

Como la mayoría de las víctimas del conflicto armado interno, que dejó más de 69.000 muertos, las mujeres que sufrieron violencia sexual pertenecen a comunidades rurales de la sierra andina, muchas de ellas analfabetas o hablantes de quechua que desconocían el castellano.

El libro asegura que la violencia sexual contra las mujeres se aplicó de manera sistemática y generalizada, como parte de la política antisubversiva del Ejército peruano, por lo que reúne todos los requisitos para ser considerada un crimen de lesa humanidad.

Delitos similares, indica el documento, fueron cometidos por los grupos terroristas Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).

Sin embargo, explicó Cano, de los "miles y miles de casos" que se estiman que hubo, sólo uno se encuentra actualmente en proceso judicial.

"Aunque se conozca que ha sido el Estado el que no actúo en su momento y el que mantuvo los casos cerrados durante mucho tiempo, no se está tomando eso en cuenta, e incluso es el Estado el que tiene muchas veces en su poder el nombre de los perpetradores y no los da", explicó la abogada.

A la barrera de los tribunales, se suma el hecho de que muchas mujeres nunca denunciaron los hechos por miedo a la condena social y al rechazo por parte de sus comunidades y familias, lo que llevó a Cano a asegurar que hay un "subregistro" del número de casos.

Y es que, como señaló la letrada durante la presentación del libro, mientras que los que sufrieron casos de tortura o desaparición pueden adquirir carácter heroico para las comunidades, la violación conlleva un problema social en el que la mujer es marcada con un estigma.

El tema de la violencia sexual durante la guerra entre las fuerzas armadas peruanas y Sendero Luminoso y el MRTA, que también engloba casos como la esterilización y el aborto forzados, ha vuelto en los últimos días a la palestra gracias a la película "La teta asustada", ganadora del último León de oro en el Festival de Berlín.

El filme de la peruana Claudia Llosa muestra las consecuencias psicológicas de las violaciones durante dicho periodo, y cómo esto se transmite a los hijos de las víctimas.

"Lo que siempre se quiere es poner bajo la alfombra lo que pasó, pero la película da una visión sobre los efectos de las violaciones en las mujeres y su descendencia, que son fruto del silencio y aprenden a silenciar las propias violaciones que sufren sus hijos", comentó Cano sobre la cinta.