Sarkozy reitera su compromiso contra ETA y un G-20 con España

MADRID (Reuters) - El presidente francés, Nicolas Sarkozy, reiteró el martes su compromiso en la lucha contra ETA en un discurso ante el Parlamento español en el que tuvo palabras de reconocimiento a la evolución democrática y económica de España en las últimas décadas.

En la última jornada de su primera visita de Estado y antes de la cumbre bilateral entre los dos países, Sarkozy visitó el Congreso de los Diputados, un honor reservado tradicionalmente a los dirigentes de los países más allegados.

Tras una cálida acogida y un discurso agasajador del presidente de la Cámara Baja, José Bono, Sarkozy dijo que España podría contar con Francia "en la lucha contra los asesinos", una colaboración que ha quedado palpable en los últimos meses con la detención de los principales dirigentes de la banda armada en territorio francés.

"La lucha de las ideas se lleva a cabo en el Parlamento, los que quieren ganar en democracia utilizando bombas, matando inocentes, no son más que asesinos y Francia luchará contra ellos hasta el final", dijo Sarkozy en francés ante el aplauso de diputados y senadores.

"Vamos a crear con el Gobierno español un Estado Mayor de seguridad común para luchar con los terroristas, una lucha sin cuartel", añadió.

Este apoyo a España se dará "sea cual sea el color político del Gobierno" y Sarkozy destacó la necesidad de unidad política nacional contra el terrorismo.

"Toda Europa aplaude y admira la democracia española cuando PP y PSOE son capaces de sobreponer sus diferencias y tener una sola voz contra ETA", apuntó en su discurso, seguido desde el hemiciclo por su esposa, Carla Bruni.

LOS PIRINEOS, UNA BARRERA FRANQUEABLE

El jefe de Estado galo habló también de dos temas a los que ya se refirió el lunes en una cena de gala en el Palacio Real: la necesidad de que España esté como miembro de pleno derecho en las cumbres del G-20 y el refuerzo de las comunicaciones entre los dos países vecinos a través de los Pirineos.

"España no es sólo una gran democracia, también se ha convertido en una gran economía, se ha abierto, se ha modernizado, se ha equipado", dijo Sarkozy.

"Es una de las principales economías del mundo, por tanto cuando se reúnan las 20 economías del mundo, España debe estar ahí", apuntó el dirigente, que hizo posible que José Luis Rodríguez Zapatero pudiera acudir a la reunión del G-20 en Washington el pasado noviembre.

El presidente francés dijo que había que pasar de la voluntad política a la toma de decisiones para permitir la unión ferroviaria a través de la alta velocidad y líneas de alta tensión entre Francia y España.

"Los Pirineos ya no pueden ser una barrera infranqueable, eso no tiene sentido", añadió el político galo, que se declaró "profundamente europeísta".

Para concluir un discurso no escrito, Sarkozy se refirió a las lecciones que se deben aprender de la crisis económica actual y mostró su apoyo a Zapatero en la presidencia europea que asumirá a partir de enero de 2010.

SARKOZY ZANJA EL TEMA DE LAS CRÍTICAS

Sarkozy se rió también de las sugerencias de que había cuestionado la inteligencia de Zapatero durante una comparecencia de prensa conjunta.

El mandatario francés fue citado por el diario francés Liberation la semana pasada, diciendo que el jefe del Ejecutivo español podría no ser muy inteligente.

La información, que provocó muchos comentarios en la prensa española, perjudicó los esfuerzos de Zapatero en casa para forjarse una imagen como jefe de Estado en el exterior. España tuvo que confiar en la ayuda de Francia para recibir una invitación a la cumbre del G-20 el mes pasado en Londres.

"Hubo un malentendido y la prensa española no tiene la culpa (...) Nosotros nos conocemos muy bien y creo poder decir que nuestra relación va más allá de la fraternidad profesional. ¿Y usted cree que carezco de experiencia y que podría caer en una trampa así?", planteó el presidente francés.

"No quiero decir que no considere que José Luis es muy brillante, y además es demasiado joven y además corre demasiado rápido", dijo Sarkozy, que explicó que habían corrido juntos antes de la cena de gala ofrecida el lunes por el rey Juan Carlos.

Zapatero, por su parte, no ahorró en alabanzas para su invitado.

"El presidente Sarkozy ha demostrado ser el mejor amigo de España que se puede tener", afirmó Zapatero.