Zapatero puede entender pero nunca respaldar la acción del vecino de Lazkao

  • Madrid, 26 feb (EFE).- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dicho hoy que "uno puede entender el momento de obcecación" del vecino de Lazkao, que atacó con una maza una herriko taberna, "por haber sufrido lo que ha sufrido" pero ha recalcado que "bajo ningún concepto podemos darle respaldo".

Zapatero puede entender pero nunca respaldar la acción del vecino de Lazkao

Zapatero puede entender pero nunca respaldar la acción del vecino de Lazkao

Madrid, 26 feb (EFE).- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dicho hoy que "uno puede entender el momento de obcecación" del vecino de Lazkao, que atacó con una maza una herriko taberna, "por haber sufrido lo que ha sufrido" pero ha recalcado que "bajo ningún concepto podemos darle respaldo".

En una entrevista de la Cadena SER, Rodríguez Zapatero, que se ha referido así al joven que atacó una herriko taberna tras resultar afectada su casa el lunes por la explosión de una bomba de ETA, ha subrayado que "espera que ningún responsable político y ningún ciudadano pueda decir que respalda esta acción".

Además, ha insistido en que se trata de un hecho "absolutamente aislado" y ha recordado que en su trayectoria política hay "poquísimos antecedentes" como éste.

Según ha opinado el presidente, "en el 99 por cien de los casos, la ciudadanía confía en la acción del Estado de Derecho, de la Policía y de la Justicia para prevenir y para castigar severamente la violencia terrorista".

El presidente también ha hecho hincapié en que "lo más importante" es que se está ganando la batalla a ETA y a los violentos y, además, se está ganando "con contundencia, con decisión y de manera clara".

"La está ganando -ha reiterado- la sociedad vasca y el Estado de Derecho y, cada día, tenemos una capacidad mayor de perseguir, de detener y de prevenir la entrada de miembros en ETA y cada vez la sociedad vasca es más fuerte frente a los violentos".

Además, ha comentado que los próximos cuatro años, después de las elecciones del 1 de marzo, "van a ser decisivos" para lo que representa el final de la violencia.