Un jefe talibán ordena la retirada de un valle paquistaní clave

BUNER, Pakistán (Reuters) - Un comandante talibán paquistaní ha ordenado a sus hombres que se retiren del distrito de Buner, dijo el viernes un portavoz, en medio de la creciente alarma en Estados Unidos por el avance talibán hacia la capital del país.

El portavoz talibán Muslim Jan dijo que había unos 100 combatientes en Buner, un valle situado a sólo 100 kilómetros de Islamabad y a menos de cinco horas en coche de la capital.

"Nuestro líder ha ordenado que los talibanes deberían regresar de Buner", dijo Jan a Reuters.

Jan pertenece a una facción liderada por Fazlullah, el comandante talibán en el vecino valle de Swat, donde el Gobierno ha cedido a las demandas de los extremistas sobre la imposición de la ley islámica.

Dijo que representantes talibanes y del gobierno estaban camino de Buner, junto con Maulana Sufi Mohammad, un clérigo musulmán radical que medió en el acuerdo de Swat, para enviar un mensaje a los combatientes para desalojar el distrito.

Jan fue citado en la última semana diciendo que Al Qaeda recibiría refugio en territorio bajo control talibán.

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, dijo que las políticas de Pakistán en Swat suponían la abdicación de la autoridad a los talibanes, mientras que el secretario de Defensa, Robert Gates, instó a los líderes pakistaníes a actuar contra los enemigos que planteaban una "amenaza existencial" para el estado.

El Parlamento forzó este mes a un reticente presidente Asif Ali Zardari a firmar una norma para introducir la sharia, o ley islámica, en el valle de Swat para pacificar a los talibanes.

Envalentonados por la disposición del Gobierno para apaciguarles, los talibanes entraron en Buner desde Swat hace más de una semana, desencadenando alarma por su proximidad a Islamabad.

El Gobierno y la oposición se han mostrado reacios a aprobar el uso de la fuerza en Swat, incrementando las dudas sobre la capacidad del Ejército y su voluntad para enfrentarse a los talibanes.

"Reaccionaremos si el mandato del gobierno es desafiado", dijo el primer ministro Yusaf Raza Gilani al Parlamento, instando a los legisladores a mostrar "coraje moral" para detener a los talibanes.

Gilani también rechazó las preocupaciones de que los extremistas supusieran un riesgo para la seguridad de las armas nucleares de Pakistán.

"La defensa del país está en manos firmes y nuestro programa nuclear en manos seguras", declaró.