Obama discute un plan para reducir los costes del sistema sanitario

WASHINGTON, 10 (Reuters/EP)

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presentó hoy un plan para reducir el gasto de los servicios de salud a varios colectivos que han prometido reducir esos costes en 2 billones de dólares (casi un billón y medio de euros) durante la próxima década.

"No podemos seguir el mismo camino peligroso que hemos estado recorriendo durante tantos años", dijo Obama, quien determinó que esta reforma "no es un lujo que pueda ser pospuesto sino una necesidad que no puede esperar", al estimar que "los costes están fuera de control".

El presidente norteamericano ha invitado a la Asociación Médica Americana, a la Asociación de Hospitales Americanos y a otros grupos del sector a reunirse hoy para discutir las vías mediante las que alcanzar este objetivo. De acuerdo con la Casa Blanca, estos colectivos prometen reducir el crecimiento del gasto médico en un 1'5 por ciento anual. "Estos grupos están uniéndose voluntariamente para conseguir un compromiso sin precedentes", indicó el dignatario norteamericano.

Entre las propuestas de Obama figura la creación de un servicio público que compita con las agencias sanitarias privadas. Los republicanos y las compañías de servicios de salud se oponen a este plan, al estimar que perjudicaría seriamente al sector privado.

A su vez, para cumplir con el plan de ahorro se tomarán medidas como eliminar parte de los procesos burocráticos con el fin de gastar menos papel. Además, algunos políticos han propuesto basar los salarios de los médicos y el presupuesto de los hospitales en la calidad de los servicios ofrecidos, mientras que varios expertos abogan por eliminar los tratamientos innecesarios.

SANIDAD PARA TODOS LOS ESTADOUNIDENSES

La secretaria de Sanidad y Servicios Humanos estadounidense, Kathleen Sebelius, creó hoy una oficina para la reforma sanitaria dentro de su Departamento para emprender acciones inmediatas con el fin de "reducir costes, garantizar la calidad y sanidad asequible para todos los americanos y garantizar que los americanos pueden elegir su doctor y plan de sanidad", según reveló la agencia a través de un comunicado. La Casa Blanca también ha establecido una oficina similar dentro de su organigrama.

La modernización del sistema sanitario y el aumento de la cobertura a unos 46 millones de estadounidenses sin seguro médico es una de las prioridades de la política interior de Obama, que pretende que el Congreso apruebe antes de final de año una medida al respecto. Asimismo, la industria sanitaria y los congresistas están de acuerdo en la necesidad de reformar el sistema de salud, pero mantienen grandes diferencias en las vías para llevar a cabo dichas mejoras. Estados Unidos tiene uno de los sistemas de salud más caros del mundo, pese a lo cual no se encuentra en las listas de países con mayor esperanza de vida y menor mortandad infantil.

La oposición critica al presidente por mantener una agenda doméstica fiscalmente irresponsable, pero Obama argumenta que el déficit presupuestario, que este año llegará a los 1'84 billones de dólares (1'35 billones de euros) es un legado del ex presidente George W. Bush.