Santander ofrece a los accionistas recibir parte del dividendo en acciones

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

El Santander ofrecerá a sus accionistas la posibilidad de recibir el segundo dividendo a cuenta del año, que se repartirá el próximo mes de noviembre, en efectivo o en acciones nuevas de la entidad, según informó hoy su director financiero, José Antonio Álvarez.

Esta iniciativa responde a las sugerencias formuladas por los accionistas, principalmente de los que reinvierten el dividendo en títulos del banco y suponen el 8% del capital, explicó el directivo, tras recalcar que los tres dividendos restantes se pagarán exclusivamente en efectivo.

La decisión del Santander responde a dichas solicitudes y no a la necesidad de ampliar capital, ya que en el caso de que todos los accionistas decidieran recibir acciones en vez de efectivo, el core capital de la entidad registraría un ligero incremento del 7,3% actual al 7,45%, enfatizó Álvarez.

Al ser preguntado sobre si el Santander da así "marcha atrás" en su decisión de mantener la retribución en efectivo, insistió en que el banco sigue con esta política y con la de un 'pay out' del 50%, pero ofrece al accionista más flexibilidad para adaptar su elección a su situación fiscal y de liquidez.

De acuerdo a este nuevo esquema de retribución, cada accionista recibirá en la fecha de pago habitual del segundo dividendo a cuenta un derecho de asignación gratuita por cada acción de la que sea titular. El valor del derecho será equivalente al importe de dicho dividendo.

A partir de este momento, el accionista podrá tomar su propia decisión; seguir recibiendo su retribución en efectivo, vender el derecho de asignación gratuita en el mercado, recibir acciones nuevas -en función de la cotización de la acción en ese momento- o combinar ambas posibilidades.

LAS NUEVAS ACCIONES, SIN RETENCIÓN FISCAL

Una de las principales ventajas de recibir acciones en vez de efectivo radica en que esta opción no tiene retención fiscal, como tampoco la tiene la posibilidad de vender el derecho de asignación gratuita en el mercado, cuyo valor oscilará en función de su cotización.

A falta de conocer el porcentaje exacto de accionistas que optarán por recibir títulos en vez de efectivo, el banco que preside Emilio Botín maneja la hipótesis de que un 20% del accionariado prefiera las acciones y un 80% se decante por el efectivo. Asimismo, el Santander no descarta repetir la retribución en acciones en años sucesivos.

El consejo de administración del Santander propondrá este nuevo esquema retributivo a la junta general de accionistas que se celebrará, previsiblemente, el próximo 19 de junio, y que deberá aprobar una ampliación de capital por importe aproximado de 1.000 millones de euros, en función de la demanda que tenga dicha retribución en títulos.

ACCIONES POR DEFECTO

El Santander se pondrá en contacto con todos los accionistas que tengan depositadas sus acciones en el banco antes del segundo dividendo a cuenta del 2009, y si el accionista no comunica su elección, por defecto recibirá acciones.

Aquellos inversores minoristas con un banco custodio diferente al Santander también deberán comunicar su decisión, ya que dependiendo del tipo de contrato que tengan firmado, recibirán por defecto efectivo o acciones.

Por su parte, los inversores minoristas británicos, que en su mayoría tienen sus acciones a través de Equinity y Capita, seguirán recibiendo efectivo por defecto, al igual que los inversores de Estados Unidos que tengan ADR, cuyo custodio es JP Morgan.

Por el contrario, los grandes inversores institucionales que no tengan ADRs deberán comunicar a su custodio qué opción prefieren, porque por defecto recibirán nuevas acciones del Santander en vez de efectivo.

Según lo establecido en el calendario, el próximo 13 de octubre se fijará la relación de conversión del dividendo en acciones y al día siguiente se indica el precio por cada derecho.

Quienes sean accionistas el día 15 de octubre recibirán un derecho de asignación gratuita por cada acción y el 4 de noviembre se recibirá el abono en la fórmula que sea, después de que el 30 de octubre sea el último día de cotización de los derechos.

Sobre la repercusión de esta decisión en el mercado, Álvarez descartó en un primer momento que tenga impacto, pero apuntó a que una lectura positiva por parte de los inversores sería valorar que los accionistas que opten por este sistema no tendrán retención fiscal.