El nuevo Gobierno malgache revisará los acuerdos con los inversores extranjeros si mejora la economía

ANTANANARIVO, 20 (Reuters/EP) El nuevo Gobierno malgache dirigido por Andry Rajoelina, con el respaldo del Ejército, ha asegurado que revisará los contratos con los inversores extranjeros que había acordado la Administración anterior si mejora el clima económico, y que también revisará cualquier acuerdo que no se centre en el interés de la sociedad. El pasado martes, los militares de esta isla del océano Índico nombraron a Rajoelina, de 34 años, como presidente del país, después de semanas de protestas callejeras. El Tribunal Constitucional del país ha aprobado este movimiento que ha conseguido el rechazo internacional. El nuevo ministro de Economía, Benja Razafimahaleo, señaló que los contratos firmados por el ex presidente Marc Ravalomanana, no son buenos. "El Gobierno lo dio todo", declaró Razafimahaleo anoche. También anotó que Rajoelina tomará las "precauciones necesarias" para asegurarse que las inversiones en los sectores petrolíferos y minerales, los más lucrativos del país, son buenos para el pueblo, aunque no dio más detalles. Pero también afirmó que, debido a la crisis económica, la revisión de los acuerdos con los inversores extranjeros deben esperar. "Ahora mismo no estamos bien situados para renegociar los acuerdos establecidos, ya que el clima no es particularmente favorable", manifestó Razafimahaleo. El ministro de Economía también afirmó que la nueva autoridad de transición se abrirá a los inversores extranjeros, y que es una prioridad para el país crear un clima amistoso para los inversores, a la vez que repitió que se celebrarán elecciones dentro de dos años. "Las crisis políticas anteriores se han resuelto de forma muy pobre, hay frustraciones dentro de nuestra sociedad, así que el terreno no es muy seguro para los inversores", señaló. El pasado mes de diciembre, el entonces ministro de Economía malgache predijo un crecimiento económico del 7,5 por ciento en 2009. El nuevo presidente ya ha prometido un aumento de la seguridad alimentaria y la creación de empleos. Su ascenso al poder ha sido criticado tanto por la comunidad internacional como por sus vecinos africanos. Varios países surafricanos han rechazado reconocer el nuevo Gobierno, animando al resto de los países del continente a hacer lo mismo. Por su parte, la UE ha señalado que su posición dependerá de lo que ocurra. "En Madagascar hemos tenido un golpe de Estado, no unas elecciones democráticas, así que por el momento realizaremos un acercamiento prudente y veremos cómo se desarrollan las cosas", aseguró el ministro de Asuntos Exteriores checo, Karel Schwarzenberg. Razamfimhaleo subrayó que el 70 por ciento del presupuesto de Madagascar son fondos de donantes, pero aseveró que el país sobrevivirá si estos Gobiernos retiran su ayuda. "Si suspenden la ayuda, no será el fin del mundo, afrontaremos las consecuencias y sobreviviremos", aseguró. "No vemos por qué deberían penalizar a un país que se ha librado de un tirano, es como decir que si Zimbabue se deshace de Mugabe les cortarán la ayuda", anotó. "Nuestra prioridad ahora es reforzar la seguridad alimentaria, lo que supone bajar los precios de los alimentos básicos y combatir el hambre en algunas zonas de la isla", reafirmó.