Regantes del Condado contabiliza más de 3.000 hectáreas de berries con riego eficiente en la Corona Norte


HUELVA|

La Plataforma en Defensa de los Regadíos del Condado de Huelva ha contabilizado más de 3.000 hectáreas de berries en las que se monitoriza el riego, aportando sólo el agua que la planta necesita en la Corona Norte de Doñana, en los municipios de Almonte, Moguer, Lucena del Puerto, Bonares y Rociana del Condado.

Esto supone que en el 32,12 por ciento de la superficie de regadío del Condado, según ha argumentado el presidente de la plataforma, Cristóbal Picón, en un comunicado, "aplica técnicas sostenibles de producción, controlando mediante la tecnología el agua que recibe la planta, usando exclusivamente la necesaria".

Unas sondas instaladas en la tierra permiten al agricultor monitorizar constantes como la humedad del suelo y el estado de las raíces de la planta y, a través de aplicaciones instaladas en el propio móvil, el agricultor programa los riegos sólo cuando es estrictamente necesario y con la cantidad que se aconseje, aseguran desde la plataforma.

"No hacemos riegos a manta o por inundación, como en otros cultivos, sino que cuidamos cada gota de agua que aportamos a la planta", ha indicado Picón. Respecto a campañas anteriores, la superficie en la que se riega de forma eficiente y sostenible ha aumentado un 160 por ciento "y continúa en aumento".

Así lo pone de manifiesto el aumento de empresas que prestan este servicio especializado a las empresas de berries del sector de los frutos rojos.

Por otro lado, la Plataforma en Defensa de los Regadíos del Condado ha recordado que el riego eficiente y sostenible es sólo un ejemplo del trabajo que realizan continuamente los agricultores del Condado "para mejorar su entorno, adaptándose a nuevas técnicas de producción sostenibles".

Uno de los elementos que permitirá seguir mejorando en materia de agua en el Condado es la activación del trasvase de 4,99 hm3 de la cuenca del Guadiana a la del Guadalquivir, que permitirá el cierre de más de 500 pozos, habiéndose cerrado ya un número importante de ellos, "con el beneficio que eso supone para el entorno".

Picón ha recordado que aún hay 224 hectáreas que esperan que sea modificada la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto para recibir agua superficial. "Cuando esto ocurra sumaremos 130 pozos más a los que se van a cerrar con la llegada del trasvase", ha concluido.