Bruselas reitera que el vino de mezcla favorecerá la competitividad y no boicoteará la calidad del rosado

BRUSELAS, 28 (EUROPA PRESS)

La comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, defendió hoy de nuevo autorizar en la Unión Europea la mezcla de vino tinto y blanco para obtener rosado, técnica conocida como 'coupage', al asegurar que "no quiere torpedear" la calidad del caldo rosado, sino dar a los productores europeos "las mismas oportunidades" que a sus competidores.

Hasta ahora, la Unión Europea prohíbe mezclar tintos y blancos para producir rosado de mesa, pero se permite su importación de países terceros. Una derogación permitió a España hasta 2004 producir vino rosado de mesa por la técnica del 'coupage'.

La Organización Internacional del Vino y de la Vid (OIV) sí permite esta práctica y Bruselas prepara una nueva normativa para adaptarse a estos estándares internacionales, que ha despertado las reticencias de algunos productores, especialmente franceses, y a la que se han sumado italianos y españoles.

"No quiero torpedear la calidad del vino rosado, sino dar a los productores europeos las mismas posibilidades que a sus competidores (de países terceros, porque ya importamos (vino de mezcla)", respondió Fischer Boel preguntada por las críticas de parte del sector vitivinícola.

En un intento por dar con una solución a las reticencias surgidas contra esta iniciativa, la Comisión presentó la opción de un etiquetado con el que distinguir el vino rosado elaborado a partir de prácticas tradicionales del que ha sido obtenido a partir de la mezcla de tinto y blanco.

Aunque la comisaria dijo que se ha reunido con representantes vitivinícolas del sur de Francia para consensuar una solución --los productores rechazan la opción del etiquetado--, también admitió que queda "mucho por hacer" para lograr una opción que sea "aceptada por todos".

Sin embargo, Fischer Boel también mostró su "sorpresa" por las protestas más recientes contra la propuesta ya que, según dijo, fue sometida a una primera votación a nivel de expertos de los Veintisiete el pasado mes de enero y en ella "Francia respaldó la idea". Habrá una segunda votación "probablemente" antes del verano, añadió.

Precisamente este miércoles, las confederaciones de vinos de España, Francia e Italia presentaron ante el comité de Peticiones del Parlamento Europeo para tratar de impedir que se aprueben estas medidas enológicas que "afectarían a la identidad del vino rosado".

La queja fue entregada formalmente por el presidente de la Conferencia Española de Consejos Reguladores de Denominaciones de Origen Vitivinícolas (CECRV), Fernando Prieto. El objetivo es defender los métodos tradicionales de vinificación para la producción de vino rosado europeo frente a la propuesta de la Comisión Europea que consideran "engaño a los consumidores, un estímulo a la falsificación y una deriva a la viticultura y enología industriales".

Según indican en un comunicado de las tres confederaciones de vinos, esperan que con esta petición se evalúe el "importante impacto económico, social y ambiental" que la autorización del 'coupage' para vinos de mesa tendrá en determinadas regiones vitivinícolas.