Díaz-Cano se compromete a frenar la escalada de robos en explotaciones agrarias de C-LM, pero desde el Estado de Derecho

ASAJA advierte de que no podrá controlar los "movimientos de los agricultores y ganaderos desesperados" TOLEDO, 11 (EUROPA PRESS) El delegado del Gobierno en la región, Máximo Díaz-Cano, tras reconocer que en el año 2008, en comparación con el 2007, se ha producido un incremento de los robos en explotaciones agrícolas y ganaderas, se comprometió hoy a seguir intensificando la presencia de la Guardia Civil en caminos rurales, para intentar frenar esa escalada de hechos delictivos, pero siempre con medidas enmarcadas en el Estado de Derecho. Así lo confirmó en declaraciones a los medios el representante del Gobierno central en la región, antes de reunirse con el Comité Ejecutivo de ASAJA, que acudió a él para reclamar medidas que pongan fin a esta situación, y que, según la organización agraria, está generando "crispación". Lo que sí quiso dejar claro el delegado del Gobierno es que todas las acciones desarrolladas para poner fin a este tipo de delitos han de venir articuladas desde el Estado de Derecho "porque no cabe otra", apostillando que ese incremento de delitos ha ido acompañado de un incremento de agentes de seguridad, en concreto de la Guardia Civil, y de un incremento de los detenidos como consecuencia de las actuaciones policiales. "Reconociendo el hecho, y sin crear alarma --afirmó Díaz-Cano-- no es contraproducente el incremento de agricultores con armas, sino que es un error, que pone en riesgo su propia integridad y el trabajo policial". "Así lo pudimos constatar hace meses en la provincia de Ciudad Real, pues cuando se perseguía a un grupo que se dedicaba al robo de cable de cobre, la presencia de agricultores armados por la noche puso en riesgo esa operación policial y su integridad", defendió el delegado del Gobierno. Por ello, insistió en rechazar esas actuaciones, "porque una cosa es entender la desesperación que puedan tener un grupo de personas víctimas de un robo y otra usar esos procedimientos", afirmó. Dicho esto, el delegado del Gobierno en la región se comprometió también a dar instrucciones para que en las Comandancias de la Benemérita, el capitán correspondiente tenga reuniones periódicas con los agricultores para que le den cuenta de la evolución de la situación, y así poder establecer líneas de colaboración e información. A renglón seguido, dijo que se están celebrando jornadas de formación que está impartiendo la Guardia Civil con vigilancia privada, en concreto con guardias rurales, algo que se comprometió a incrementar. Por último insistió en lanzar un mensaje de tranquilidad a los agricultores y ganaderos castellano-manchegos, "sin negar que existe el problema, pero sin crear alarma porque en muchos casos no se corresponde con la realidad", concluyó. BANDAS ORGANIZADAS, SEGÚN ASAJA En términos más dramáticos se expresó el secretario regional de ASAJA, José María Fresneda, que incidió en que hay un hecho que es evidente y que es la situación de inseguridad en el medio rural, sobre todo en las zonas más despobladas, donde aseveró que hay bandas organizadas que cometen hurtos, que no llegan a ser robos, "y que conviven entre nosotros, y padecemos un acoso cada vez mayor". "Esto genera una crispación entre agricultores, porque estamos sometidos a unos controles tan exagerados que cuando vemos que encima nos ocurre esto, nos vemos indefensos y se generan situaciones no deseadas por parte de nadie", afirmó Fresneda. "No vamos a propiciar actuaciones en contra de la delincuencia organizada, y por ello venimos a plantearle esta situación para ver qué podemos hacer juntos, con medidas más contundentes", dijo el secretario regional de ASAJA, que insistió en que la situación del campo es "cada vez peor, porque hay una alarma grande". "Tenemos que tomar una decisión y nos gustaría hacerlo dentro del marco del Estado de Derecho, pero no somos los que nos vamos a dedicar a controlar los movimientos de hombres desesperados. No los alentamos, pero sabemos que puede pasar", advirtió. "Hay crispación y si no se toman medidas va a ver más", afirmó Fresneda, que aunque aseguró que la organización no dispone de daños cuantificados, esta situación comenzó desde que terminó la vendimia, y desde entonces se ha agudizado. "No queremos dramatizar y estamos aquí para buscar soluciones porque todas las subdelegaciones tienen cartas de ASAJA", concluyó.