La agricultura extremeña ha recibido 9.000 millones en ayudas de la PAC desde el ingreso de España en la UE

MÉRIDA, 24 (EUROPA PRESS)

La agricultura extremeña ha recibido 9.000 millones de euros en ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC) desde el ingreso de España en la Unión Europea, una cuantía que ha permitido al sector dar un "salto acelerado hacia la modernización y la competitividad".

Así lo indicó hoy la Junta de Extremadura en nota de prensa, en la que destaca que la agricultura de la región se ha beneficiado "notablemente" del ingreso de España en la UE en 1986.

Esta cuantía, explica el Gobierno autonómico, es la que hace referencia únicamente a las ayudas de Feoga Garantía, que en los últimos años se ha visto incrementadas hasta alcanzar la cifra de la campaña actual, en la que los agricultores y ganaderos extremeños percibirán 535 millones de euros.

La transformación experimentada por el sector agroganadero extremeño en estos más de 20 años "ha superado las expectativas más optimistas", ya que "no sólo se ha avanzado en mejorar los rendimientos y las producciones, sino en la calidad de las mismas, en la seguridad alimentaria para los consumidores y en la conciencia de respeto medioambiental".

Además, a través de otras líneas de ayudas europeas como los Fondos Estructurales o Interreg, se ha apoyado la mejora de las explotaciones agrarias, el apoyo a la agroindustria y el estímulo al comercio.

El resultado ha sido la "mejora" en las infraestructuras de riego, caminos rurales, electrificación y, a su vez, se ha "incentivado" la vertebración del sector en cooperativas de primer y segundo grado, organizaciones de productores y organizaciones agrarias, subrayó la Junta.

Asimismo, explicó que la Política Agraria Común, la "más desarrollada de la Unión Europea y la que actualmente copa el 40 por ciento de todo el presupuesto comunitario", es además la política de apoyo "más importante" para el sostenimiento de la renta de los agricultores y ganaderos y su adaptabilidad a los nuevos tiempos. Actualmente, estas ayudas anuales llegan a "80.000 agricultores y ganaderos de la región".

El impacto, por tanto, de la PAC en una región eminentemente rural como la extremeña ha sido "crucial" para el desarrollo y consolidación del sector primario.

La Junta de Extremadura y el sector agrario extremeño han canalizado y aprovechado estos fondos comunitarios para cambiar "profundamente" la realidad del sector. De manera que, "de una agricultura anticuada, que en algunos casos era de difícil subsistencia, se ha pasado a una agricultura moderna e industrializada".

EVOLUCIÓN DE LA GANADERÍA

Específicamente, en la ganadería la llegada de ayudas de la PAC ha favorecido que la cabaña de vacuno y ovino se haya casi duplicado en estas más de dos décadas; el caprino, en cambio, ha disminuido ligeramente "pero este descenso no es negativo dada la insostenibilidad de algunos modelos de explotación".

El porcino ibérico, por su parte, ha tenido un crecimiento "espectacular" en los últimos diez años, colocándose como el principal activo económico del sector; y, en el ovino, se mantiene la mayor cabaña de España.

El sector agrícola extremeño también se ha visto "muy favorecido" desde el ingreso en la Unión Europea, ya que subsectores como el tabaco, el tomate, el arroz, los cereales, los frutales, el viñedo y el olivar han experimentado una evolución "muy favorable, tanto que en muchos de estos cultivos Extremadura lidera las producciones nacionales", explicó el Gobierno regional.

Las mejoras productivas, de rendimientos y de calidad se han acompañado, además, con un "gran" avance en la industrialización de los productos agrícolas y en su posterior comercialización.

Según indica la Junta, esta evolución del sector agrario extremeño, ligado al apoyo de las ayudas PAC, ha sido "más visible" en los últimos años, cuando el proceso de modernización y tecnificación de la agricultura se ha "acelerado, proliferando en la región las industrias de transformación de tomates, bodegas y almazaras con la última tecnología, fábricas de embutidos, secaderos, mataderos, cebaderos de ganado, industrias arroceras, secaderos de cereales, fábricas de piensos, centrales hortofrutícolas, salas de despieces, queserías, centros de tipificación y un largo etcétera, que han conformado un tejido industrial en torno a la agroalimentación, clave para el desarrollo de los pueblos de la región".

Por todo ello, la Junta de Extremadura defiende la "necesidad" de que todos los países europeos reconozcan y defiendan el carácter estratégico de la agricultura, para que desde la PAC se siga "fortaleciendo como actividad económica de primer orden" que, en el caso concreto de Extremadura, ha arrojado resultados "muy positivos" para el mantenimiento de la renta y la actividad de sus agricultores, el desarrollo industrial y comercial del sector, así como para el mantenimiento de la población en las zonas rurales.