La incomparecencia del dueño de la almazara de Higuera en quiebra retrasa hasta mayo su declaración

JAÉN, 23 (EUROPA PRESS)

El juzgado de instrucción número uno de Martos (Jaén) ha tenido que fijar una nueva fecha en mayo para tomar declaración al propietario de la almazara de Higuera de Calatrava declarada en quiebra después de que este hombre no acudiera a la citación prevista para hoy.

El abogado que representa a la mayoría de los afectados explicó a Europa Press que el letrado del acusado ha justificado su ausencia en que tiene un cuadro de ansiedad que le imposibilita comparecer ante el juzgado, por lo que la magistrada le ha vuelto a citar para el 6 de mayo.

"Acto seguido, --el abogado de la defensa-- ha pedido una copia de la querella y, evidentemente, se le ha dado", apuntó el letrado de los olivareros, quien consideró que la ausencia de hoy "se trata de una maniobra dilatoria para preparar su declaración". Ante esta posibilidad, el abogado quiso dejar claro que si la pretensión de la otra parte es que el proceso "se caiga de viejo" no tendrán suerte porque en esta querella "todo está probado y comprobado", con reconocimiento de deuda ante notarios y maniobras de alzamiento de bienes en el registro de la propiedad.

Además, señaló que hay certificados de retenciones que "han agrandado", con lo que puede ser que estén declarando a Hacienda un dinero que supuestamente han pagado, pero que, en realidad, no lo habrían hecho, por lo que podría ser un presunto delito contra la hacienda pública.

El juzgado de instrucción número uno de Martos ya emitió un auto acordando el embargo de los bienes tanto de esta almazara como de su propietario, una de las medidas cautelares que precisamente solicitaban los afectados en la querella que presentaron tras la quiebra de la sociedad.

"El juzgado ha sido realmente rapidísimo", destacó anteriormente el letrado al tiempo que señalaba la complejidad de la prueba documental, de ahí subrayara la "máxima diligencia" de este juzgado y de su magistrada María de los Ángeles Ballesteros así como de los funcionarios de este órgano.

Esta querella engloba a 69 personas afectadas por la quiebra de esta almazara de Fuentes Ibáñez que aglutinan un capital de unos 870.000 euros, lo que supone el 70 por ciento del crédito que había. Estas personas decidieron presentar una querella por insolvencia punible una vez que constataron la inviabilidad de que se entregara en pago la almazara.

La almazara Fuentes Ibáñez cerró sus puertas sin haber pagado la aceituna a más de 170 de agricultores, a los que en algunos casos adeuda más de una campaña y la liquidación del IVA. El dueño se marchó dejando un escrito en el que alega que debido a la situación de crisis tienen "serias dificultades" para poder hacer frente a los compromisos de pago a los proveedores.

"Por todo ello, en el ánimo de garantizarles el pago, especialmente a los cosecheros, hemos decidido unilateralmente formalizar una hipoteca sobre nuestra almazara en Higuera de Calatrava, que es todo el patrimonio que tiene la empresa, a favor de la totalidad de los cosecheros y proporcionalmente a la deuda que tenga cada uno a su favor pendiente de cobro", afirmaba en la citada carta.