UCE dice que la bajada de precios del aceite se debe al "abuso" de "posición dominante" de grandes distribuidoras

Huertas informa de que el próximo día 18 de abril tendrá lugar una movilización por el olivar en Monterrubio de la Serena

MÉRIDA, 7 (EUROPA PRESS)

La organización profesional agraria UPA-UCE Extremadura aseguró hoy que la bajada de precios en el aceite que se está produciendo en esta campaña, y desde el mes de diciembre, se debe al "abuso" de la "posición dominante" de las grandes distribuidoras con el sector productor.

El secretario general de UPA-UCE Extremadura, Ignacio Huertas, en una rueda de prensa, explicó que la organización tiene "más que sospechas" de que las distribuidoras están "vendiendo a pérdidas", es decir, que ponen un precio más barato al aceite aunque les suponga una pérdida.

Al respecto, indicó que la organización presentará la próxima semana una petición ante el Jurado de la Defensa de la Competencia de Extremadura para que investigue este hecho ya que, a su juicio, estas compañías "vulneran" la Ley del Comercio Minorista. El dirigente agrario mostró sus sospechas y citó a grandes superficies como "Carrefour, Mercadona y Lidl".

Ignacio Huertas explicó también que han llegado a esta conclusión tras analizar que esta bajada no se produce ni por la producción, ni por las existencias. En primer lugar, recordó que las estimaciones indican que se ha producido en esta campaña un total de 1.040.000 de toneladas de aceite, lo que significa un 14 por ciento menos de producción que en la campaña pasada.

Igualmente, desde el punto de vista de las existencias, "tampoco hay datos que expliquen esta bajada" de precios, porque a nivel nacional, a fecha de 28 de febrero, hay unas existencias de 924.000 toneladas, que son un 7 por ciento menos que el año pasado. Por tanto, aseguró que desde el punto de vista del mercado esta bajada de precios "no tiene ningún tipo de argumentación".

Además, añadió que esta situación "se agrava" con el hecho de que "muchas" cooperativas se ven "obligadas" a vender a precios más bajos para poder pagar a los agricultores, ya que tienen "serios problemas" para conseguir créditos de capital circulante.

Asimismo, Huertas mostró su preocupación por que la gran distribución está empezando a plantar olivar superintensivo a través de sociedades interpuestas, lo cual "condicionará el mercado" en los próximos años.

Esta realidad "está poniendo en jaque" al olivar tradicional, ya que este tipo de cultivo se da en unas zonas de baja producción y mantiene unos costes más altos, lo que repercute en el precio, que serán más altos.

Al respecto, también señaló que el aceite de este tipo de olivo es de "mayor calidad", pero esto "no preocupa" a la distribución. Lo que ésta quiere es un "producto barato aunque tenga una menor calidad para tenerlo en el mercado".

El secretario general de UPA-UCE destacó que esta situación puede provocar "la desaparición de una parte muy importante del olivar", a lo que agregó que en Extremadura, el olivar es el cultivo "más importante, que más empleo genera y un cultivo del que vive mucha gente".

En concreto, recordó que en la comunidad hay 250.000 hectáreas de olivar, que generan entre 40.000 y 45.000 toneladas de aceite; eso significa que hay en torno a 60.000 explotaciones y que solamente en la producción, genera más de 800.000 jornales al año.

Además, existe un total de 137 almazaras en la región, lo que supone unos 400 puestos de trabajo fijos al año, y 1.300 puestos de trabajo eventuales. "Todo esto corre un serio riesgo de desaparecer si no se toman medidas que cambien esta situación", apuntó

Igualmente, Huertas indicó que además del elemento económico, hay que sumar que el olivar en Extremadura tiene un componente "importante" desde el punto de vista del mantenimiento de un ecosistema y de un paisaje. Por tanto, señaló que se trata de "un problema del conjunto de la sociedad" extremeña.

El secretario general de UPA-UCE señaló además que si se sigue vendiendo el aceite de oliva a los precios actuales, el sector olivarero extremeño tendrá unas pérdidas, en esta campaña, de más de 30 millones de euros.

Al respecto, Huertas explicó que el olivar tradicional tiene unos costes de producción que suponen que para producir un kilo de aceite, el agricultor paga 2,4 euros por kilo, mientras que el precio al que se vende es de 1,87 euros por kilo.

MEDIDAS DE APOYO

Por otro lado, Ignacio Huertas hizo referencia a una serie de medidas de apoyo que UPA-UCE está pidiendo a las administraciones, entre las que están desencadenar el almacenamiento privado a unos precios que sirvan para los agricultores, ya que el precio de referencia que tiene contemplado en la OCM actualmente para el almacenamiento privado, es el correspondiente al año 1998. Por tanto, solicita que se saque un precio que contemple los costes de producción que tienen hoy los agricultores.

Además, el colectivo pretende que se desarrolle una línea de capital circulante para las cooperativas y los agricultores, con el objeto de impedir que las cooperativas se vean "obligadas" a vender aprecios bajos para adelantar el dinero a los agricultores.

Asimismo, desde UPA-UCE Extremadura se piden medidas legislativas, entre ellas, la modificación de la Ley de Interprofesionales y la reforma de la Ley de Contratos Homologados. Al respecto, añadió que para que el sector funcione hay que permitir que se marquen costes dentro de las interprofesionales y que se contemplen precios mínimos dentro de los contratos homologados, con lo cual se mantendría la "libre competencia".

Por otro lado, la agrupación solicita un código de buenas prácticas comerciales que tengan que cumplir las empresas para conseguir apoyos públicos y que signifique una relación "más equilibrada" con los agricultores en lo referente a las relaciones comerciales.

Finalmente, UPA-UCE reclama la concentración de la oferta y medidas de promoción del aceite de oliva, así como medidas concretas de apoyo al olivar tradicional, para que éste pueda competir con el resto de olivares de sociedades interpuestas, porque si no, "la desaparición de muchos de estos olivares y de estos empleos es una cosa segura".

MOVILIZACIÓN SOCIAL

En cuanto a las acciones que la organización agraria pretende llevar a cabo, Ignacio Huertas destacó que el próximo día 18 de abril, se convocará una movilización en la localidad pacense de Monterrubio de la Serena a la que se invitará no sólo a agricultores, sino al conjunto de la sociedad que vive en comarcas como esta y que "dependen en gran medida de cómo le vaya al cultivo para que subsistan sus empleos".

En concreto, la movilización comenzará con una tractorada por el pueblo que finalizará en el Museo del Aceite, donde se hará una concentración de agricultores y ciudadanos de la Comarca de la Serena y una serie de actos, entre otros, un desayuno con aceite para todos los asistentes y la lectura de un manifiesto.

Finalmente, se hará una petición de apoyo a los representantes políticos para el olivar tradicional. En concreto, el colectivo invitará a presentar, a los grupos parlamentarios en la Asamblea de Extremadura, una propuesta de impulso en defensa del olivar tradicional, para que se reconozca su "importancia, desde el punto de vista económico, pero también social y cultural"; y también para instar a las administraciones a que pongan medidas en marcha para proteger este cultivo y a las explotaciones que dependen de él.