La crisis láctea llevará mañana a seis mil ganaderos gallegos a Madrid

  • Santiago de Compostela, 15 abr (EFE).- En torno a seis mil ganaderos gallegos se unirán mañana a la manifestación convocada en Madrid para reclamar al Ministerio de Agricultura medidas que garanticen la recogida de leche a precios de mercado.

La crisis láctea llevará mañana a seis mil ganaderos gallegos a Madrid

La crisis láctea llevará mañana a seis mil ganaderos gallegos a Madrid

Santiago de Compostela, 15 abr (EFE).- En torno a seis mil ganaderos gallegos se unirán mañana a la manifestación convocada en Madrid para reclamar al Ministerio de Agricultura medidas que garanticen la recogida de leche a precios de mercado.

Los secretarios generales de los tres principales sindicatos agrarios gallegos cifraron en conferencia de prensa en más de 120 los autobuses que se desplazarán en las próximas horas a Madrid, para participar en la manifestación, que arrancará a las doce de la mañana de la Puerta de Alcalá y finalizará frente al Ministerio de Agricultura.

Los ganaderos reclamarán al Ministerio de Agricultura medidas urgentes, ante lo que Roberto García, secretario general de Unións Agrarias, calificó como "un saqueo sin actuación legal".

Francisco Bello, de Xóvenes Agricultores, resaltó que, en lo que va de año, el precio de la leche ha bajado más de 15 céntimos por litro.

El sindicalista también destacó que, "ahora mismo, el 30 % de la producción de las cooperativas gallegas se está destinando a la leche en polvo", lo que García consideró "el mayor robo del campo gallego", por sus bajos precios.

Por su parte, Higinio Mougán, gerente de la Asociación Galega de Cooperativas Agrarias (Agada), denunció que tienen "constancia de que plantas industriales gallegas están comprando leche de otros países comunitarios" y agregó no entender "esa falta de perspectiva de parte de nuestro sector industrial".

Los portavoces agrarios insistieron en señalar lo crítico de una situación que podría acabar con este sector en Galicia en un plazo de "dos o tres meses", según Roberto García, de no tomarse medidas que garanticen un precio mínimo a la leche gallega.

Carmen Freire, secretaria general del Sindicato Labrego Galego (SLG), anunció que las movilizaciones continuarán "hasta conseguir un precio digno y garantías en la recogida de la leche".

Afirmó también que esperan que la manifestación de mañana suponga un punto de inflexión y que el Ministerio de Agricultura deje de "mirar para otro lado".

Roberto García reseñó que en las 25.000 explotaciones ganaderas que quedan en Galicia no caben Expedientes de Regulación de Empleo, y que si la situación continúa muchas explotaciones se verán obligadas a cerrar, dejando a cientos de familias sin ningún tipo de cobertura de desempleo.

Los representantes de los sindicatos agrarios señalaron asimismo la solidaridad mostrada con el rural gallego, y recalcaron que múltiples negocios vinculados al mundo agrícola tienen previsto cerrar sus puertas en la jornada de mañana como muestra de apoyo.

Insistieron en la enorme importancia que el sector lácteo tiene para el conjunto del agro gallego, e Higinio Mougán recordó que "están en juego cerca de cinco mil empleos relacionados con la fabricación de piensos para animales, un sector que ha experimentado una caída brutal de su producción" en los últimos tiempos.

La manifestación de mañana fue calificada como "histórica" por los comparecientes, tanto por el número de manifestantes previstos como por lo dramático de la situación que atraviesa un sector productivo en el que, además, no se ha reducido la demanda por parte de los consumidores.

En lo referente a la administración autonómica, los sindicatos se hicieron eco del anuncio que realizó Nuñez Feijoo sobre la futura elaboración de un Plan Lácteo en su discurso de investidura, y reclamaron una reunión urgente con el futuro responsable de Medio Rural.

Con respecto a las medidas a tomar desde esta administración, Roberto García destacó que la Xunta debe "poner en marcha todas las herramientas de las que disponga", y que la crisis del campo gallego no debe emplearse "para que Galicia le ponga deberes a Madrid, y, a su vez, Madrid se los ponga a Bruselas".