Avacu pide que la Unión Europea unifique criterios en el uso de móviles por parte de los menores

VALENCIA, 28 (EUROPA PRESS)

La Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu) pidió hoy que la Unión Europea unifique criterios en el uso de móviles por parte de los menores porque, "mientras Francia planteó ayer la posibilidad de prohibir los móviles en los centros de educación primaria aduciendo motivos de salud, en nuestro país podemos ver hoy publicidad de promociones de packs de terminales que animan a ser adquiridos como regalo de primera comunión".

Así lo indicó hoy Avacu en un comunicado, quien subrayó que "paradojas de este tipo, demuestran la necesidad de que en este sector tan sensible para lo opinión pública, sea la Unión Europea la que regule de forma clara cuándo se puede convertir a los niños en usuarios de móvil".

Según la asociación de consumidores, la situación planteada en Francia "puede crear susceptibilidades o temores en los ciudadanos de otros países que no piensan tomar medidas de este tipo", por lo que consideró que sería "adecuado" que las instancias administrativas europeas "se encargaran de arrojar luz sobre esta cuestión".

Avacu manifestó que, desde el punto de vista sanitario, razón esgrimida por las autoridades francesas, "hasta la fecha no se ha probado que la utilización de móviles tenga efectos negativos sobre la salud", por lo que, en este aspecto, la entidad transmitió "tranquilidad" a los usuarios.

Sin embargo, "más que por salud, cabría tener en cuenta que el uso de móviles por los niños puede acarrear otro tipo de problemas relacionados, por ejemplo, con aspectos de protección de datos personales, altas en servicios de alerta por desconocimiento o posibles adicciones", manifestó la entidad de consumidores y usuarios.

Según los datos de Avacu, alrededor de un 30 por ciento de los niños de nueve y diez años ya usa teléfono móvil habitualmente. Asimismo, señaló que la promoción de terminales para esos niños, incluso para menores en algunos casos, "suele centrarse en la tranquilidad para los padres de saber dónde está su hijo, aunque, en condiciones normales, es raro que niños de nueve o diez años vayan solos sin la supervisión de un adulto".

"Bajo esta premisa inicial, lo que se hace en realidad es crear en los niños una necesidad que no tienen y un hábito que no es propio de su edad", resaltó la asociación, quien "más que a la precaución por la salud de sus hijos", llamó a los padres a la "racionalidad para no dejarse llevar por las modas y poder detectar el momento adecuado para que su hijo tenga su primer terminal".