El Gobierno y Santander no han concretado un acuerdo sobre la venta del Banco de Venezuela

  • Caracas, 8 mar (EFE).- El ministro venezolano de Finanzas, Alí Rodríguez, afirmó hoy que el Gobierno y el español Grupo Santander no han llegado a una "conclusión" en sus negociaciones por la compra del Banco de Venezuela, sin aclarar si las mismas continúan o han sido suspendidas.

El Gobierno y Santander no han concretado un acuerdo sobre la venta del Banco de Venezuela

El Gobierno y Santander no han concretado un acuerdo sobre la venta del Banco de Venezuela

Caracas, 8 mar (EFE).- El ministro venezolano de Finanzas, Alí Rodríguez, afirmó hoy que el Gobierno y el español Grupo Santander no han llegado a una "conclusión" en sus negociaciones por la compra del Banco de Venezuela, sin aclarar si las mismas continúan o han sido suspendidas.

"Hemos tenido una excelente relación con los representantes del Grupo Santander, se ha ido avanzado, pero no hemos llegado a una conclusión, de manera que, solo cuando haya una conclusión, uno podrá hacer algún tipo de anuncio", dijo Rodríguez en una entrevista con una televisión privada.

El ministro denegó precisar las razones que han impedido finiquitar la compra del Banco de Venezuela, cuya nacionalización se anunció el pasado 31 de julio, con el alegato de que ambas partes suscribieron "un acuerdo de confidencialidad".

Desde noviembre pasado han trascendido rumores e informaciones oficiosas sobre el supuesto aborto de la operación, sin que ningún portavoz oficial o bancario se refiera oficialmente al tema.

La prensa venezolana informó en noviembre que las negociaciones estaban trabadas en el precio de la entidad, puesto que el Grupo Santander aspiraba a unos 1.200 millones de dólares y el Gobierno ofrecía un máximo de 800 millones.

La abrupta caída, a casi la mitad, de los ingresos petroleros de Venezuela, quinto exportador mundial de crudo, sería la causa principal de la suspensión, al menos por un año según fuentes oficiosas, de la estatización de la filial venezolana del Santander.

Sin embargo, durante la entrevista que ofreció este domingo en el programa de opinión "Diálogo con", que transmite la cadena Televen, Rodríguez descartó que el Gobierno extienda, al menos en el mediano plazo, su plan nacionalizador al sector bancario.

"En el sector financiero no está planteado", respondió el ministro al ser preguntado sobre si sería afectado por el proceso de nacionalizaciones que retomó recientemente el Gobierno del presidente del país, Hugo Chávez, en las áreas del procesamiento de alimentos y tierras.

Argumentó que el sistema bancario venezolano es uno de los "más seguros del mundo" debido a las "fuertes regulaciones" que lo rigen, por lo que "no ha sido afectado" por la crisis que abate al sector en casi todo el mundo y no requiere la intervención estatal.

Sostuvo que el único caso de intervención registrado fue el de la filial local de Stanford Internacional Bank, "no por factores internos, sino por factores ajenos a Venezuela", específicamente "la estafa del señor (Robert Allen) Stanford".

Rodríguez repitió que en las próximas semanas se finiquitará la venta del Stanford Bank de Venezuela, que se anuncio el mismo día que fue intervenido, el 19 de febrero, y que hay varios grupos nacionales interesados en adquirirlo.

En enero pasado, el directivo del Banco Central de Venezuela (BCV-emisor) Armando León, recomendó al Gobierno evitar nuevas nacionalizaciones de cara a la crisis financiera mundial, que ha mermado los vitales ingresos nacionales petroleros.

"El peor negocio que puede hacer el Estado, por ejemplo, es salir a comprar un banco, sobre todo instituciones con conexiones internacionales y cuya casa matriz pudiera tener problemas", señaló León en una entrevista con la prensa local.

El Gobierno de Chávez inició en 2007 un agresivo plan de estatización de sectores "estratégicos" que afectó a empresas de telefonía, eléctricas, cementeras y siderúrgicas, mientras que quedó pendiente la anunciada compra del Banco de Venezuela.

En la última semana, Chávez anunció la expropiación de una procesadora de arroz de la trasnacional estadounidense Cargill y la intervención de 1.500 hectáreas de la trasnacional europea del cartón Smurfit Kappa Group, entre otras, como parte de su "revolución agraria" y su plan de soberanía y seguridad alimentaria.