Un tribunal prohíbe a la directiva del Stanford Venezuela negociar sus bienes

  • Caracas, 25 feb (EFE).- Un tribunal de Caracas prohibió a los directivos del Stanford Bank Venezuela "enajenar y gravar" sus bienes personales y ordenó la "congelación" de sus cuentas bancarias, indicó hoy la Fiscalía de la nación.

Caracas, 25 feb (EFE).- Un tribunal de Caracas prohibió a los directivos del Stanford Bank Venezuela "enajenar y gravar" sus bienes personales y ordenó la "congelación" de sus cuentas bancarias, indicó hoy la Fiscalía de la nación.

La decisión afecta a Gabriel Contreras, Francisco Paz, Fernando Martínez, Hugo Faría, Juan García, Óscar Tazlhardat, Francisco Moccia e Ignacio Felice Sánchez, sobre quienes desde el pasado 20 de febrero pesa también la prohibición de salida del país.

Estas medidas, adoptadas a petición de la Fiscalía, están vinculadas a la investigación abierta por la Superintendencia de Bancos (Sudeban) luego de que el Stanford Bank Venezuela fuese intervenido el 19 de febrero tras un retiro masivo de depósitos de sus clientes.

La retirada compulsiva de fondos fue provocada por las informaciones llegadas de Estados Unidos sobre un gigantesco fraude descubierto en el Stanford International Bank.

Para tranquilizar a los clientes con cuentas en la oficina venezolana, la Sudeban aclaró que el Stanford Bank Venezuela es independiente de las sedes de esa institución en Estados Unidos, Antigua y Panamá, las más afectadas por el fraude.

Según la Sudeban, el Stanford Bank Venezuela apenas gestiona el 0,2 por ciento de las captaciones totales del sistema financiero venezolano y en enero pasado sus activos ascendían a unos 300 millones de dólares.

Versiones periodísticas venezolanas aseguraron que ciudadanos y empresas venezolanas podrían tener depósitos entre 2.300 y 5.000 millones de dólares en la sede de Antigua del Stanford International Bank.

La Comisión del Mercado de Valores (SEC, por su sigla en inglés) de EE.UU. acusó el 17 de febrero al multimillonario tejano Robert Allen Stanford de operar un fraudulento entramado de inversión con el que captó 8.000 millones de dólares bajo promesa de alta rentabilidad.