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Los ministros de la UE chocan por la supervisión bancaria

PRAGA (Reuters) - Los ministros de finanzas y gobernadores de los bancos centrales de la Unión Europea respaldaron el sábado una reforma de la supervisión financiera, pero no han llegado a conclusiones firmes y aún existen grandes diferencias entre los socios comunitarios.

"Acordamos que tenemos que reforzar la estructura de supervisión europea pero aún habrá una discusión muy exigente sobre el modelo final a adoptar", dijo Miroslav Kalousek, ministro de finanzas para la presidencia checa de la UE.

Tal y como se esperaba, Reino Unido lideró la oposición a dotar al BCE de más competencias, por temor a que los poderes de supervisión europeos en manos del BCE pudieran golpear a la City londinense, el mayor centro financiero europeo y fuente importante de ingresos para la Hacienda británica.

Pero la postura británica apenas encontró respaldos y la inmensa mayoría de los miembros quieren avanzar guiados por el plan del antiguo gobernador del Banco de Francia, Jacques De Larosiere, con una supervisión más estricta de las grandes instituciones financieras que operan dentro de las fronteras de la UE para prevenir una futura crisis bancaria que podría dañar el bloque comunitario.

Los lideres de la UE dieron total prioridad a la reforma, que apunta a corregir deficiencias de supervisión pasadas que se sumaron a una crisis global del sector financiero, estableciendo como fecha límite el final de 2009 para tomar decisiones políticas para revisar el sistema actual.

"Necesitamos encontrar un frente común, una solución común, porque no podemos dejar a Reino Unido fuera del sistema. Londres juega un papel demasiado importante en el escenario financiero como para ser dejada de lado", dijo a los periodistas la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde.

La UE, formada por 27 naciones, tiene una amalgama de sistemas nacionales de supervisión que van por detrás de un mercado único de capitales dominado por bancos multinacionales como Deutsche Bank, BNP Paribas, Santander y HSBC.

DOS NIVELES

De Larosiere ha propuesto una aproximación en dos niveles mediante la creación de un nuevo consejo paneuropeo encabezado por el BCE que supervisaría el riesgo sistemático y supondría un gran cambio respecto a la red actual, pero se ha cuestionado el hecho de que pudiera erosionar la soberanía nacional.

El consejo de riesgos paneuropeo podría pedir formalmente a los ministros de finanzas del bloque que actúen contra un estado miembro cuya respuesta a una advertencia de riesgo del consejo sea inadecuada.

"Apoyamos totalmente un órgano macropreventivo pero no creemos que tenga que ser necesariamente presidido siempre por el presidente del BCE", dijo un responsable británico.

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, quiso apaciguar a Reino Unido diciendo que el nuevo órgano incluiría a todos los miembros del sistema europeo de bancos centrales, no solo aquellos en la eurozona.

"Somos un mercado único con normas para los 27 estados. El consejo general del BCE está diseñado con precisión para los 27", dijo Trichet a los periodistas.

Un segundo nivel del plan sería establecido por supervisores nacionales de bancos, aseguradoras y activos para la vigilancia diaria de prevención, con un último recurso en la imposición de medidas por un supervisor nacional.

La Comisión Europea presentará unas líneas generales para convertir la propuesta de De Larosiere en ley europea en una cumbre de los líderes de la unión en junio, detallando la propuesta legislativa en otoño.

Los líderes europeos quieren de De Larosiere sea la referencia para la reforma en su cumbre de diciembre.

El presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Barroso, dijo que el sistema actual es inadecuado y que el borrador del órgano ejecutivo de la UE tendría en cuenta las ideas de De Larosiere.

Aún no hemos tomado una decisión, pero estará muy cerca de las propuestas de De Larosiere", dijo Barroso a Reuters.

"En algunos casos, vamos a ser incluso más ambiciosos", añadió. La Comisión quiere saltarse el calendario de tres años de De Larosiere y tener un nuevo sistema en 2010.

"Vamos a hacer nuestras propuestas y veremos después si los estados miembros las aceptan o no. Creo que se puede encontrar una solución (para Reino Unido)", afirmó Barroso.

"Confío en que los principios generales serán adoptados", sentenció.

El mes pasado, la UE aprobó una ley para reformar el sector asegurador pero con el coste de renunciar al elemento vertebrador de una aproximación europea a establecer unos requisitos de capital que habrían dado poder de control a los reguladores nacionales sobre las compañías.

Esta medida iba demasiado lejos para casi la mitad de los estados.