Consumo abrió el año pasado 114 expedientes sancionadores por manipular alimentos en condiciones higiénicas deficientes

PALMA DE MALLORCA, 29 (EUROPA PRESS) La Dirección General de Salud Pública abrió en 2008 expedientes sancionadores a 114 establecimientos de Baleares por manipular alimentos en condiciones higiénicas deficientes. Ese año fueron inspeccionados un total de 7.790 restaurantes, bares, cafeterías y hoteles de todas las islas y sólo una reducida minoría de los locales fueron advertidos por la Conselleria por incumplir la ley de salud pública. El jefe de Servicio de Seguridad Alimentaria de la Dirección General de Salud, Antoni Barceló, informó en declaraciones a Europa Press que el departamento abrió un centenar de expedientes a locales por no contar con las condiciones higiénicas y de salubridad exigidas. El procedimiento obliga a notificar al propietario del establecimiento la incoación del expediente y a darle un margen de tiempo para subsanar las deficiencias. En caso de que no lo haga, "la unidad de sanciones impone una multa". Paralelamente, en 2008 trece establecimientos en los que se detectó un grado de salubridad más que deficiente fueron cerrados por orden de la administración, por considerar que su funcionamiento implicaba serios riesgos para la salud pública. Cada año Consumo cierra entre 10 y 15 locales tras constatar importantes carencias de higiene en las instalaciones y durante el proceso de manipulación de alimentos. Sin embargo, Barceló sostiene que se trata de una proporción "muy baja" si se tiene en cuenta que "realizamos miles de visitas y la inmensa mayoría de los locales cumplen la normativa". Por otra parte, un aspecto positivo que destacó el responsable es el descenso en las toxiinfecciones, enfermedades asociadas al consumo de un alimento. Así, mientras cada año se venían detectando alrededor de 30 casos, en 2008 se identificaron 10 brotes de infecciones que afectaron a 32 personas. Los agentes causales de las infecciones fueron la histamina (deficiente manipulación de determinados pescados); la salmonella; la toxina estafilocócica (microbio asociado a deficiencias de higiene y produce intoxicaciones alimentarias); un hongo; así como otras infecciones de componente vírica. La gran mayoría de las visitas que hacen los 35 inspectores que hay en la comunidad son controles oficiales y, en menor medida, efectúan auditorías. En 2008 la Conselleria realizó 7.084 inspecciones tradicionales y 706 auditorías, que implican una inspección más profunda. El trabajo del inspector, señaló Barceló, acaba cuando "abrimos un expediente", si se da el caso, "luego es la unidad de sanciones quien impone la multa".