Consumo analizó el pasado año los etiquetajes de más de 100 alimentos

PALMA DE MALLORCA, 13 (EUROPA PRESS)

La Dirección General de Consumo, en coordinación con el Instituto Nacional de Consumo, tiene encomendada la vigilancia de la calidad e idoneidad de los alimentos que se venden en los establecimientos de alimentación de Baleares, por lo que a lo largo de 2008 técnicos de la Dirección general de Consumo tomaron muestras a 111 alimentos diferentes para realizar el control de su etiquetado y su composición. Entre las muestras analizadas se encuentran productos de bollería y pastas alimentarias, leche y derivados, conservas vegetales, y pescado entre otros.

Una de las formas de llevar a cabo esta vigilancia es mediante las campañas de control sistemático del mercado que suponen la realización de controles de etiquetado y controles analíticos, tanto de productos que forman parte habitual de la cesta de la compra de los ciudadanos del archipiélago, como de alimentos que irrumpen en el mercado y captan la atención de los consumidores por diferentes factores.

De este modo, y hasta el momento, se ha recibido ya el resultado de 105 muestras, de las que 83 han dado un resultado correcto, seis han presentado pequeñas deficiencias en las etiquetas y un total de 16 muestras presentaron deficiencias tanto en el etiquetado como en la composición al no ajustarse a aquello que se revela en la misma, lo que ha provocado la apertura de un expediente sancionador.

Con respecto a la campaña de control de aguas minerales envasadas, se analizó un total de 20 muestras de marcas locales, nacionales y extranjeras, de las que 15 cumplen con los parámetros establecidos, mientras que las cinco restantes presentaron deficiencias con respecto a la cantidades de los componentes declarados en el etiquetado, con la apertura de tres expedientes sancionadores.