"Hecho por mujeres peruanas", un sello para apoyar a las empresarias del país

  • Lima, 8 may (EFE).- Aquellas que vencieron la violencia, la discriminación y la pobreza creando sus propios negocios son las receptoras del sello "Hecho por mujeres peruanas", presentado hoy en Lima con el objetivo de impulsar a esas empresas.

"Hecho por mujeres peruanas", un sello para apoyar a las empresarias del país

"Hecho por mujeres peruanas", un sello para apoyar a las empresarias del país

Lima, 8 may (EFE).- Aquellas que vencieron la violencia, la discriminación y la pobreza creando sus propios negocios son las receptoras del sello "Hecho por mujeres peruanas", presentado hoy en Lima con el objetivo de impulsar a esas empresas.

Rosa Muñante, quien se sobrepuso a una enfermedad que la dejó discapacitada y creó una empresa de confección de ropa deportiva, y Nadia Cervantes, que desde la pobreza de Los Andes lidera el grupo de artesanas que borda un modelo de zapatillas Converse All Star, fueron algunas de las mujeres reconocidas hoy.

"Es un camino representativo de muchas otras", señaló a los periodistas la ministra peruana de la Mujer, Carmen Vildoso, para añadir que con este sello lo que se quiere "es apoyar a las mujeres que están en este camino para que puedan salir de una situación de subsistencia a otra de mayor progreso".

El sello, creado con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), fue otorgado hoy a las diez primeras mujeres seleccionadas, pero tiene vocación de ampliarse a más empresarias, con el objetivo de que el público distinga sus productos a la hora de comprarlos.

Otra de las emprendedoras que hoy recibió el sello es Miriam Soria, miembro de la etnia shipibo de la selva peruana y que ha logrado colocar los tejidos y bisuterías tradicionales de su comunidad en mercados como el estadounidense y el argentino.

"Solo el varón no puede traer economía, las mujeres no solo podemos cumplir el rol de ama de casa y reproductiva, sino que tenemos que estar en igualdad de oportunidades", afirmó Soria mientras mostraba las coloridas faldas tejidas a mano que ahora exporta.

Aunque en el seno de su comunidad la tradición marca que las mujeres deben casarse muy jóvenes con los hombres elegidos por sus progenitores, Soria tuvo la oportunidad de terminar la secundaria y escoger marido.

Ahora busca que otras mujeres shipibas gocen de su misma suerte.

"Estoy abriendo camino a las demás mujeres, para poder exponer nuestro producto en todos los sitios y difundir nuestro arte", acotó Soria, que dice sentirse orgullosa de la cultura de su pueblo, que se refleja, según sus propias palabras, en su "música, danza y arte".

Para Soria, además, el mayor beneficio de vender los productos que su empresa realiza a un precio justo es el de "dar una buena educación a los hijos".

Ella es el mejor ejemplo: de sus cinco hijos, uno estudia la carrera de ingeniero de sistemas y otro la de ciencias políticas y derecho.