Las marcas pueden oponerse a la reventa de sus productos de saldo, según la UE

  • Bruselas, 23 abr (EFE).- El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) ha sentenciado hoy que los titulares de marcas pueden oponerse a la reventa de sus productos de saldo, si esto causa perjuicio a la imagen de prestigio de dichos artículos.

El Tribunal de la UE condena a España por no aplicar la norma de protección al consumidor

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Bruselas, 23 abr (EFE).- El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) ha sentenciado hoy que los titulares de marcas pueden oponerse a la reventa de sus productos de saldo, si esto causa perjuicio a la imagen de prestigio de dichos artículos.

Los jueces europeos se han pronunciado en respuesta a una demanda por violación de marca presentada por la casa francesa Christian Dior contra la empresa de lencería "Société industrielle lingerie" (SIL) y la sociedad Copad, que ejerce una actividad saldista.

En el año 2000, Dior y SIL firmaron un contrato de licencia de marca para la fabricación y distribución de productos de corsetería de la marca Dior, en el que SIL se comprometía a no vender estos artículos a saldistas con el objetivo de "mantener la notoriedad y el prestigio" de la marca francesa.

Sin embargo, en un contexto de dificultades económicas, SIL vendió artículos de la marca Dior a la sociedad Copad.

Ante la demanda de la casa francesa, Copad argumentó que el derecho de la casa de lujo francesa sobre su marca se había agotado, puesto que los productos ya habían sido comercializados dentro del Espacio Económico Europeo con el consentimiento de Dior.

La directiva comunitaria establece que el titular de una marca puede impedir que otra compañía revenda sus productos -incluso aunque tenga licencia para ello- si esto afecta a la calidad de sus artículos.

En este caso, el Tribunal de Justicia europeo ha considerado que la calidad de los productos de prestigio no sólo resulta de los materiales con los que se han fabricado, sino también de su presentación, promoción o colocación, factores que aportan sensación de lujo.

Por tanto, la sentencia argumenta que el "menoscabo" causado a la reputación de la marca puede ser motivo legítimo que justifique que su titular se oponga a la comercialización posterior de sus productos de prestigio aunque éste los haya comercializado con anterioridad.