Caja Madrid dice que los intereses de bonos de titulización hipotecaria están al corriente de pago

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Caja Madrid aseguró hoy que los intereses de sus bonos de titulización hipotecaria están actualmente "al corriente de pago", y dejó claro que no tiene ningún fondo ni ningún otro producto comercializado a través de su red de oficinas que haya dejado o vaya a dejar de pagar intereses, informaron a Europa Press en fuentes de la entidad.

En este sentido, la caja que preside Miguel Blesa precisó que los productos Madrid RMBS II y III no son ningún tipo de fondo, sino unos bonos de titulización hipotecaria que se comercializan entre inversores institucionales europeos altamente especializados "y no a través de la red de oficinas de Caja Madrid entre sus clientes particulares".

Estos bonos fueron emitidos a través de la gestora TDA (Titulización de Activos), entidad que es la responsable de abonar los intereses y que están al corriente de pago. Esta gestora está participada por varias entidades, entre ellas algunas cajas de ahorros, como Caja Madrid, que posee un 12,8% del capital.

Fuentes de la entidad indicaron que, al igual que otras entidades financieras españolas de primer nivel, Caja Madrid comercializó este tipo de bonos durante los años 2006, 2007 y 2008 a inversores institucionales cualificados.

En dichas operaciones, la entidad se quedó con los tramos subordinados que componen la estructura de capital y comercializó "exclusivamente" los tramos de mayor calidad entre inversores institucionales.

Según establece el Folleto Base de Valores registrado en la CNMV, en determinados supuestos se diferirá el pago de los intereses de los tramos de deuda subordinada en beneficio de los tramos de mayor calidad, que siguen manteniendo una muy alta calificación crediticia (rating 'AAA/AA' por S&P y 'AAA/AA' y 'A+' por Fitch).

Así, la entidad subrayó que hasta la fecha no se ha producido ningún aplazamiento en el pago de intereses de los tramos de menor calidad del bono de titulización, pero en caso de que así sucediera, afectaría en exclusiva a Caja Madrid, no a ningún inversor institucional de la entidad, y mucho menos a ningún cliente particular.