El Estado ingresa 518 millones de euros por comisiones a las emisiones de deuda con aval

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

El Estado ha ingresado un total de 518 millones de euros por el cobro de comisiones a las emisiones de deuda con aval realizadas por las entidades financieras, según informó hoy la directora general del Tesoro, Soledad Núñez, en unas jornadas sobre el sector financiero.

El organismo dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda ha autorizado operaciones de emisiones de deuda con aval por importe de 28.000 millones de euros, aunque finalmente la emisión ha ascendido a 18.000 millones.

Estas operaciones responden a la iniciativa del Gobierno de avalar las emisiones de deuda por un importe conjunto de 100.000 millones de euros para facilitar el acceso de las entidades a la liquidez dentro de su programa de apoyos al sector financiero para minimizar los daños de la crisis internacional, inscrito en los acuerdos de la UE.

El Gobierno puso en marcha esta medida para aumentar la liquidez y ayudar a bancos y cajas de ahorros a afrontar el cierre de los mercados internacionales. No obstante, diversas entidades, sobre todo las de mayor tamaño, han realizado emisiones por su cuenta, sin necesidad del aval estatal.

Desde enero, más de diez entidades, principalmente cajas de ahorros, han acudido al aval del Tesoro para garantizar sus emisiones, en su mayoría bonos a tres años con la máxima calificación crediticia, y, en algunos casos, para realizar más de una operación.

La primera entidad en emitir fue 'la Caixa', con la colocación de bonos por 2.000 millones de euros, seguida de Caja Madrid, con otros 2.000 millones en este tipo de títulos. Ambas emisiones fueron acogidas con gran éxito y una demanda por un importe superior a los 3.000 millones de euros.

En la actualidad, unas 20 cajas de ahorros españolas están aunando fuerzas para emitir deuda con aval del Estado por importe superior a 1.500 millones de euros, operación que podría concretarse este mes de abril, según fuentes del sector financiero.

Las cajas de ahorros se servirán de un vehículo que aglutinará sus emisiones individuales para poder alcanzar las actuales exigencias del mercado, que asiste a continuas colocaciones de deuda tanto públicas como privadas.