Alierta defiende su inocencia en el "caso Tabacalera"

Alierta defiende su inocencia durante dos horas y media

Alierta defiende su inocencia durante dos horas y media

Por Carlos Ruano

MADRID (Reuters) - El empresario César Alierta, defendió el jueves durante dos horas y media su inocencia en el juicio oral que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid por un supuesto abuso de información privilegiada cuando era presidente de Tabacalera en 1997 y que, según fuentes judiciales, podría estar visto para sentencia la semana próxima.

El actual presidente de Telefónica inició su primera intervención pública asegurando que el proceso, que lleva más de cinco años dilatándose en distintas instancias, va a "aclarar muchas cosas".

"Llevo muchos años esperando este momento y estoy muy contento de que haya llegado", declaró antes de atender a las preguntas de la fiscalía.

El fiscal, que ha pedido cuatro años y medio de cárcel para Alierta y cuatro años de prisión para su sobrino, interrogó al empresario sobre diversos aspectos relativos a la supuesta información utilizada para una hipotética compra de acciones en el año 1997 antes de anunciar la compra de una empresa estadounidense de puros y de una subida de los precios del tabaco.

Alierta, que fue agente de cambio y bolsa, negó la mayor al afirmar tajantemente: "No he comprado ni una acción de Tabacalera ni directa ni indirectamente en 1997", dijo para acusar al fiscal de "un perfecto desconocimiento del funcionamiento del mercado de valores".

El empresario rechazó también que ni su sobrino ni otros familiares suyos hubiesen conocido hechos relevantes sobre Tabacalera.

"Ningún familiar mío me ha consultado ninguna compra ni ninguna venta" afirmó Alierta.

En el turno de interrogatorio a Placer, el sobrino de Alierta negó tajantemente haber actuado como testaferro o a las órdenes de su tío y explicó que las operaciones con acciones de Tabacalera se realizaron a través de sus gestores.

Preguntado sobre la ganancia que la sociedad patrimonial bajo la que operó (y anteriormente propiedad de Alierta) obtuvo con la compra-venta de acciones de la tabaquera, Placer dijo que la sociedad obtuvo un beneficio de unos 290 millones de pesetas, de los que "netos a la sociedad no llegaron a 100 millones".

LA CNMV PARÓ LA INVESTIGACIÓN

En la ronda de intervenciones de los testigos, el fiscal llamó a declarar a Javier Fresno, uno de los técnicos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores que investigó la compra de acciones producidas en fechas anteriores a la compra por parte de Tabacalera de la estadounidense Havatampa en septiembre de 1997.

El testigo aseguró que en su día, con asuntos pendientes de la investigación, el entonces inspector general del regulador, Jesús Ibarra ordenó dar por terminada la investigación en 1998.

"Fue por una orden verbal de Jesús Ibarra (...) no recuerdo la fecha (...) la orden fue oída por todos los miembros de unidad de vigilancia de los mercados (...) se nos pidió que cesáramos en todas las actuaciones pendientes (...) se nos dijo que no había necesidad de practicar nuevas diligencias".

Aunque la defensa había argumentado el pasado martes en las cuestiones previas que la CNMV ya había investigado el caso sin detectar irregularidad alguna, el fiscal anticorrupción, Alejandro Luzón, respondió entonces que la investigación no fue diligente y advirtió que trataría de demostrarlo durante el proceso.

Por su parte, la defensa llamó a testificar a Jesús Romero, analista de Merrill Lynch que en su día cubría Tabacalera y que avaló la tesis de que en el año 1997 era previsible incluso "conocido por el mercado" que Tabacalera buscaba comprar una empresa de cigarros en Estados Unidos y también que la compra de acciones de la compañía era "ampliamente recomendada por los analistas".

Aunque no fue posible interrogar al grupo previsto de testigos, el caso podría quedar visto para sentencia la próxima semana, estando citada la sala para reanudar la vista el próximo martes.

"Estamos yendo con cierto retraso pero, en principio, está previsto que la semana próxima pueda darse por finalizado el juicio oral", dijo una fuente judicial.

Al margen de la determinación de si hubo o no delito, en el proceso queda todavía por decidir aspectos relevantes como el relativo a una hipotética prescripción de los hechos, tal y como argumenta la defensa.