Economía.- Galán cree que "no es momento" de que ACS acceda al Consejo y la constructora rechaza los cambios de Estatuto

El presidente de la compañía se compromete a impedir que "nadie ultilice los recursos de sus accionistas" ni "especule" con su valor BILBAO, 20 (EUROPA PRESS) El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, insistió hoy en que la entrada de ACS en el consejo de administración de la eléctrica vasca "se estudiará en su momento" y puntualizó que éste "no es el momento oportuno". Además, durante la celebración de la Junta General de Accionistas y, de forma previa a la votación sobre la modificación de los estatutos de la compañía, se comprometió a impedir que "nadie" utilice los recursos de los accionistas "en beneficio propio", ni "especule" con el valor de la empresa. Posteriormente, los accionistas de Iberdrola aprobaron, con el voto en contra de la contructora que preside Florentino Pérez, los cambios estatutarios, en los que se limita a 15 el tamaño del consejo de administración y se fijan nuevas incompatibilidades a los consejeros. Durante su intervención en la Junta General de Accionistas, celebrada en Bilbao, y ante la desconfianza expresada por algunos de los accionistas minoritarios por la posible incorporación de la constructora al organismo rector, Sánchez Galán afirmó que "ante la demanda de un accionista" de incorporarse al Consejo, éste órgano "lo estudiará en el momento oportuno". "Y el momento oportuno, será el momento oportuno. Y, desde luego, este momento no es el momento oportuno", puntualizó. Además, aseguró a los accionistas que se opondrá a que "nadie utilice los recursos" de los accionistas "en beneficio propio y en detrimento de los demás". "Hemos visto intentonas bastardas a lo largo del ejercicio pasado que nos han obligado a ir a los tribunales de Bilbao para exigir si en los ruidos que estaban apareciendo había alguna realidad o no", recordó en alusión a EDF. La empresa acudió a la jurisdicción mercantil para que el grupo francés desvelara los planes sobre su actuación en el mercado español de la energía, y si tenía intención de adquirir acciones de Iberdrola. El presidente de la eléctrica vasca aclaró que ni la empresa ni su Consejo se opondrán a la realización de "una oferta buena por el cien por cien de la compañía", pero sí "a que algunos intenten especular con el valor de la compañía". "A la larga, eso es una destrucción de valor y eso no lo vamos a consentir, y por esos hemos recurrido a los tribunales", dijo. También recordó que Iberdrola "no ha tenido ninguna OPA" aunque admitió "intentos de quedarse con la compañía" sin concretar la oferta, algo que calificó de "ruido". También se opuso a que "se destruya, con una teórica creación de valor, un tejido empresarial que se ha construido a lo largo de cien años". "Es muy fácil -dijo- trocear una empresa, sacar un valor a corto. Eso no es hacer una empresa, eso es hacer especulación". Para Sánchez Galán, el momento actual es el del "fracaso de los especuladores", de un modelo basado en el "hiperapalancamiento, de una situación guiada por la avaricia y la codicia". "Hacer una empresa cuesta cien años, trocearla cuesta un minuto. No tiene que venir nadie a enseñarnos a trocearla. Esa no ha sido la trayectoria de esta empresa durante cien años y creo que no es lo que quiere la mayoría de los accionistas", manifestó. MODIFICACION DE ESTATUTOS Finalmente, la junta general de accionistas de Iberdrola celebrada hoy en Bilbao aprobó con el voto en contra de ACS las modificaciones de sus estatutos, en las que se limita de 21 a 15 el tamaño del consejo de administración y se fijan nuevas incompatibilidades a los consejeros. El grupo constructor, que desea tener representación en el consejo de administración de la eléctrica, se opuso además al punto sexto del orden del día, en el que se proponía la ratificación de Samantha Barber como consejera externa independiente. Este punto prosperó con un 85,13% de votos a favor y un 13,34% de votos en contra. En concreto, ACS, que tiene un 12,6% de Iberdrola pero que ejerce en la junta derechos de voto por el 10% debido a las limitaciones fijadas por la eléctrica, votó en contra del punto 12.1 del orden del día, acerca de los cambios en nueve artículos de los estatutos. Este voto en contra sirve para rechazar la modificación del artículo 36 de los estatutos sociales, en el que se recogen los cambios en el tamaño del consejo y el perfil de los consejeros. Pese a la oposición de ACS, la modificación salió adelante con el 84,99% de los votos. Las incompatibilidades a los consejeros evitan que pueda ser consejera una sociedad competidora de Iberdrola, una persona con cargos de administración de más de cuatro sociedades o personas que en los últimos dos años hayan desempeñado funciones en la Administración pública relacionadas con el sector energético. En la documentación aportada a los accionistas, Iberdrola recordó además a los inversores que, tras la compra de Energy East, la compra de participaciones en el grupo iguales o superiores al 10% deberán recibir el visto bueno de las autoridades estadounidenses, tal y como dictaminó la Comisión de Servicio Público de Nueva York al aprobar la compra de Energy East. ACS es el principal accionista de Iberdrola, con un 12,6% (7,4% directa y 5,2% a través de derivados), por delante de BBK (7,1%), Bancaja (6%) y Natixis (5%). 98% DE APOYO AL RESTO DE PUNTOS. El resto de los puntos del orden del día contó con una aprobación del 98% de los accionistas. La junta registró además un quórum histórico del 78%, que se distribuye entre un 24,5% de accionistas presentes y un 53,5% de voto delegado. Los accionistas aprobaron el reparto de un dividendo complementario de 0,184 euros por acción, que se abonará el día 1 de julio de 2009, con lo que la retribución al accionista con cargo a los resultados de 2008 se elevará hasta 0,332 euros brutos por acción, un 20% más que en el ejercicio anterior. Esta cifra incluye el dividendo ordinario de 0,143 euros por acción y la prima de asistencia por asistir a la junta, que asciende a cinco céntimos por acción. La compañía explica que el aumento del dividendo responde a sus compromisos asumidos por el mercado y refleja su buen rendimiento en 2008, caracterizado por el proceso internacionalización, la diversificación, el esfuerzo inversor y las mejoras de eficiencia. Junto a esto, se aprobó la autorización al consejo para adquirir acciones propias por hasta el 5% del capital social y la delegación a este órgano de la capacidad para emitir bonos u obligaciones con el límite de 20.000 millones, así como pagarés con el límite de 6.000 millones.