Dirección y comité de Koxka se reunirán el lunes con la mediación del Gobierno para intentar alcanzar un acuerdo

PAMPLONA, 13 (EUROPA PRESS) La dirección y el comité de empresa de Koxka se reunirán el próximo lunes, con la mediación del Gobierno de Navarra, para intentar alcanzar un acuerdo en relación al ERE presentado y que plantea el despido de 275 trabajadores. El encuentro comenzará a las 16 horas en la sede del departamento de Innovación, Empresa y Empleo, en la plaza Tomás Caballero. Durante toda la semana, el comité de Koxka ha permanecido a la espera de que se les convocara para una nueva reunión, tras el encuentro del pasado viernes que terminó de nuevo sin acuerdo. Ha sido esta mañana, sobre las 9 horas, cuando los trabajadores se encontraban en asamblea, cuando el director general de Trabajo, José María Andueza, les llamó para convocarles a la reunión del lunes. En declaraciones a Europa Press, Manuel Benítez, presidente del comité por CCOO, afirmó que se trata de una "muy buena noticia", ya que los trabajadores tienen "el alma en vilo estos días", ya que "los plazos se están acabando". Benítez, que dijo desconocer la postura que defenderá la dirección en este nuevo encuentro o si presentarán una nueva propuesta, sí mantuvo que ellos "no van a mover ficha" en sus pretensiones y no van a permitir los despidos. Mientras, un grupo de unos 25 trabajadores se encuentra desde ayer encerrado en la iglesia de San Lorenzo de Pamplona como medida de presión para exigir tanto al Gobierno de Navarra como al Ministerio de Trabajo que informen y resuelvan, respectivamente, a favor de los trabajadores, denegando el ERE. Entre los trabajadores encerrados hay miembros de todos los sindicatos y además, cinco de ellos, están también en huelga de hambre. Según Bikendi Barea, miembro del comité, el encierro supone "un paso más", ya que "en el recorrido ya se han agotado muchas vías y ahora sólo nos queda la mediatización". En principio, el encierro no se prolongará más allá del lunes a las 18 horas, que es el plazo dado por el párroco de San Lorenzo. A cambio, los trabajadores, según Barea, se han comprometido "a guardar el orden".