Empleados de Trident protestan ante el Parlamento catalán contra el cierre de la planta de Barcelona

BARCELONA, 6 (EUROPA PRESS)

Más de un centenar de trabajadores de la fábrica de chicles Trident que Cadbury tiene en El Prat de Llobregat (Barcelona) y pretende cerrar se concentraron hoy frente al Parlamento de Cataluña y se reunieron con representantes de los tres partidos del Gobierno regional para explicarles su situación.

"La planta es rentable", explicó Fèlix Radeles, miembro del comité de empresa de CC.OO., quien lamentó la decisión de Cadbury de trasladar la producción a Polonia.

En este sentido, el presidente del comité de empresa, José Antonio Moreira, recordó que en 2007 la planta tuvo 18 millones de beneficios, y unos 12 millones el pasado año.

Entre las pancartas que lucían los trabajadores, se podía leer 'Trident no provoca caries pero sí despidos', '10 de cada 10 dentistas recomiendan que no se cierre Trident' y 'Sin azúcar, sin trabajo, sin vergüenza'. El cierre de la planta dejará a 174 personas sin empleo.