Los trabajadores de Kautxo Tiuna en Gizaburuaga (Bizkaia) cumplen tres meses de encierro tras su cierre "ilegal"

BILBAO, 13 (EUROPA PRESS)

Los 14 trabajadores de la empresa Kautxo Tiuna de Gizaburuaga (Bizkaia) han cumplido tres meses de encierro para denunciar que el dueño de la compañía cerró de forma "ilegal" la planta sin previo aviso el 2 de enero y desde entonces "no paga salarios y sustrae material para descapitalizar la empresa".

Según informó CC.OO. en un comunicado, la Delegación de Trabajo ha reconocido que el cierre es "abiertamente ilegal", por lo que ha reprendido al propietario por su "conducta irregular".

La plantilla decidió encerrarse en la fábrica para vigilar "las continuas sustracciones de material", como maquinaria, materia prima o productos acabados, por parte del dueño. Los trabajadores le acusan de efectuar esas maniobras para descapitalizar a la empresa y "poder luego alegar que no tiene fondos ni patrimonio con qué pagarles las indemnizaciones".

Desde principios de enero, los obreros se turnan a lo largo de las 24 horas del día a oscuras, ya que el empresario "cortó el suministro eléctrico".

Recientemente, la Delegación de Trabajo denegó "de forma enérgica" un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción para toda la plantilla. En su informe, la autoridad laboral "reprende seriamente" al dueño por su "irregular conducta empresarial" y constata que el cierre patronal "no reúne, en absoluto, los requisitos legales".

Previamente, la Inspección de Trabajo había levantado un acta de infracción, instando al propietario a que el centro de trabajo recobrara la actividad y devolviera la ocupación al personal.

En todo momento, el dueño ha hecho caso omiso de este requerimiento, y durante semanas "siguió retirando material de la planta e incluso cambió la cerradura".

Los trabajadores, "protagonistas de esta triste odisea, afrontan un futuro incierto" porque "no saben cuándo se resolverá su situación ni si alguna instancia institucional intervendrá para poner fin a este atropello de sus derechos".

"La deriva de este conflicto comenzó a gestarse a mediados de 2008, cuando Kautxo Tiuna Injección era una empresa con 37 trabajadores y una notable cartera de clientes que incluía a Cikautxo, Kautenik, Woco, Hidroruber y otras importantes casas del sector. Todo ello cambió cuando los trabajadores rechazaron una propuesta del propietario para convertir la sociedad en una cooperativa, ya que las condiciones no estaban claras", explicó.

PÉRDIDA DE PEDIDOS

Desde entonces, Kautxo Tiuna Injección "perdió sin razón aparente varios pedidos ya comprometidos", algunos clientes dieron marcha atrás a sus planes de encargarle nueva carga de trabajo y se perdieron "oportunidades evidentes" de firmar nuevos contratos con clientes "de gran entidad".

Entre tanto, una empresa "ligada" al dueño y situada 30 metros de Kautxo Tiuna Injección, continúa adelante con su actividad "de forma normal". El comité denuncia que se trata, en realidad, de "una misma unidad empresarial del mismo propietario". De hecho, ambas comparten servicios administrativos, número de fax, buzón de correos, personal de mantenimiento e incluso tienen casi el mismo nombre: Kautxo Tiuna (sin el añadido de Injección).

Desde hace dos meses, los trabajadores se concentran todos los domingos a las 13:30 horas en el Eskolape de Lekeitio, localidad en la que el propietario es residente, para tratar de involucrar a los vecinos en un conflicto que "está poniendo de manifiesto la faceta más despiadada y avariciosa" del empresario.