Unas 200 personas se manifiestan en Binissalem en contra del cierre de Casa Buades

El Ayuntamiento de Binissalem asegura que "impedirá cualquier acción especulativa de la empresa", según CCOO PALMA DE MALLORCA, 10 (EUROPA PRESS) Más de 200 personas se manifestaron hoy en la localidad mallorquina de Binissalem para protestar por el cierre de la fábrica de grifería Buades, anunciado la semana pasada por la dirección, que afectará a los 158 empleados de la factoría de Binissalem; los 16 de las delegaciones de Madrid y Sevilla; los 64 presos que trabajan para esta firma perteneciente al Grupo Teka; y los 30 de los talleres auxiliares de Lloret, Binissalem y Coll d'en Rabassa. Así lo explicó en declaraciones a Europa Press el secretario general de la Federación del Metal de CCOO, Daniel Cámara, quien aseguró que el resultado de esta iniciativa reivindicativa fue "muy positiva", y se mostró "muy satisfecho" por la posterior reunión mantenida con el equipo de gobierno municipal, encabezado por el alcalde de la localidad, Jeroni Salom, y la oposición. En este sentido, Cámara incidió en que el Consistorio mostró su intención de "no permitir ninguna acción especulativa" por parte de la empresa, haciendo referencia a la posible intención de reconvertir el terreno en el que se ubica la fábrica en edificable. La dirección de la empresa informó el pasado viernes su intención de cerrar la fábrica al Comité de Empresa, formado por cinco representantes de USO y dos de UGT y CCOO, al no ver ninguna otra alternativa. Los sindicatos mantienen que la empresa les trasladó que a partir de ahora habrá que consensuar las indemnizaciones que cobrarán los trabajadores afectados por el cierre de la factoría. Sin embargo, desde la dirección aseguran que "la empresa está abierta" a la negociación y que "todos tendremos que hacer sacrificios". Cámara recordó la necesidad de que tanto el Ayuntamiento como las Consellerias de Trabajo e Industria deben "implicarse" para "hacer todo lo posible" para evitar el cierre de esta factoría, encargada de fabricar grifos de alta gama e impedir, por tanto, que se lleve la producción a China o Hungría, ya que supondría un "duro golpe para la economía de Baleares". Así, el próximo jueves, a partir de las 11.00 horas se reunirán en la sede de Casa Buades los representantes de los trabajadores y la empresa para empezar las conversaciones con la mirada fija en el futuro cierre de la empresa.