Economía.- Fernández admite que las relaciones con España han atravesado "graves y serias dificultades" en alusión a AA

MADRID, 10 (EUROPA PRESS) La presidenta argentina, Cristina Fernández, admitió hoy abiertamente que las relaciones bilaterales con España atravesaron "graves y serias dificultades" en una clara alusión al contencioso por la expropiación por parte del Estado argentino de Aerolíneas Argentinas (AA) y Austral al grupo español Marsans, pese a que ayer tanto ella como el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, intentaron restar importancia a este hecho. Fernández, que abrió hoy la primera sesión del Congreso de 2009, fue hoy mucho más contundente que ayer, cuando habló de "algún episodio" pero insistió en que las relaciones eran "excelentes", y reconoció que "a pesar de haber tenido graves y severas dificultades no hemos hecho más que profundizar el vínculo entre Argentina y España". Según la presidenta argentina, la "solidez" de la relación bilateral va más allá de las "tormentas económicas" o las "diferencias de enfoque" que se hayan producido. En su opinión, "esto demuestra que la solidez y las características del vínculo no son sólo económicas y comerciales, sino que obedecen a razones históricas, culturales, emocionales y afectivas". Por otra parte, como ya hiciera ayer en Moncloa y repitiera esta mañana en un acto en la Casa de América, la presidenta argentina repasó la crisis que vivió hace unos años Argentina y la actual crisis financiera, y abogó por la reforma de los organismos financieros internacionales y de la ONU. Para la presidenta argentina, la crisis actual supone "un gran desafío intelectual que debe ser abordado con mucha humildad". En su opinión, "derechas e izquierdas ya no alcanzan para explicar un mundo globalizado" de ahí la necesidad de "advertir que hay diferencia, que (el mundo) es multicultural y seguramente se va a convertir en multipolar". En este sentido, defendió que tanto los partidos oficiales como los de la oposición deben "renunciar" a sus historias y "repensar lo que parecían verdades absolutas y saber que estamos ante un mundo que ha cambiado y requiere de nosotros un cambio". Así pues, agregó, los dirigentes deben hacer el "ejercicio mental" de "imaginar un mundo diferente, con organizaciones diferentes y políticas diferentes". Su discurso fue recibido con un sonoro aplauso, con todo el Pleno en pie. VISITA AL CONGRESO Y REGALOS Fernández llegó al Congreso de los Diputados hacia las 16.15 horas, con cierto retraso, y fue recibida por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y los presidentes de Congreso y Senado, José Bono y Javier Rojo, respectivamente. Tras escuchar los himnos de los dos países, la presidenta argentina saludó a los miembros de las Mesas de ambas Cámaras. A continuación, Bono le hizo entrega de un ejemplar facsímil de la Constitución Española de 1812, que Fernández calificó de "maravilla", y le entregó la medalla de honor del Congreso, mientras que Rojo le entregó por su parte un ejemplar de 'El Quijote' y la medalla del Senado. Por último, antes de su intervención ante el Pleno, la presidenta argentina firmó en el Libro de Honor. Durante su presentación ya en la Cámara, Bono consideró que España y Argentina ha mantenido "una relación intensa, profunda y singular" e hizo hincapié en que a los dos países les unen "500 años de historia común" así como una misma lengua. Asimismo, hizo especial hincapié en que el 2010 se cumple el bicentenario de la independencia argentina y de las Cortes de Cádiz, en la que ambos pueblos lucharon por la libertad aunque de distintos modos. "Han pasado 200 años y nuestros destinos han sido diferentes pero no indiferentes", resaltó Bono, para quien "España y Argentina se necesitan". Antes, según el presidente del Congreso, "la palabra clave era independencia y ahora quizá sea interdependencia".