General Motors de Brasil da vacaciones pagadas a 900 empleados por la crisis

  • Sao Paulo, 26 feb (EFE).- General Motors (GM) concedió hoy una licencia remunerada por un mes a 900 trabajadores fijos de dos de las plantas de su filial brasileña para "ajustar la producción" por la caída de las ventas, informó hoy la empresa.

General Motors de Brasil da vacaciones pagadas a 900 empleados por la crisis

General Motors de Brasil da vacaciones pagadas a 900 empleados por la crisis

Sao Paulo, 26 feb (EFE).- General Motors (GM) concedió hoy una licencia remunerada por un mes a 900 trabajadores fijos de dos de las plantas de su filial brasileña para "ajustar la producción" por la caída de las ventas, informó hoy la empresa.

Un tercio de los empleados corresponde a la ensambladora de Sao Caetano do Sul, principal sede en Brasil de la empresa estadounidense, que da trabajo a 6.000 personas en el área metropolitana de la ciudad de Sao Paulo.

El resto de empleados dispensados trabaja en la unidad de Sao José dos Campos, situada a 98 kilómetros de Sao Paulo.

Todos estos trabajadores regresarán a sus puestos de trabajo dentro de 30 días, dijo un portavoz de la compañía a Efe.

Sin embargo, la empresa sólo va a ofrecer cálculos sobre la dimensión del corte de la producción en Brasil el próximo marzo.

De forma paralela, a partir de fines de este mes y hasta abril van a expirar los contratos de otros 1.633 trabajadores temporales de la fábrica de Sao Caetano do Sul, a los que no se les renovará el contrato por la caída en las ventas.

La empresa incidió en que no ha ordenado ningún despido en Brasil a raíz de la crisis, que ha supuesto un brusco descenso en la comercialización de vehículos en el país.

Según datos de la Federación Nacional de Distribuidores de Vehículos Automotores (Fenabrave), en enero las ventas de automóviles descendieron un 6,74 por ciento con respecto al mismo mes del año anterior.

Esta cifra mostró una ligera recuperación con respecto a la brusca caída del 16,39 por ciento registrada en diciembre y del 23,44 por ciento de noviembre, ambas en términos interanuales.

El fuerte recorte de noviembre hizo que el Gobierno brasileño impulsase medidas urgentes para animar el mercado, como sustanciales rebajas en el impuesto a los productos industrializados, que estarán vigentes hasta marzo, y a la tasa de matriculación de automóviles de baja cilindrada.

El miedo a los despidos ha llevado a los sindicatos metalúrgicos del estado de Sao Paulo, que engloban a las empresas automotrices, a firmar acuerdos de reducción de salarios y de jornada laboral para salvar los puestos de 16.300 empleados en el sector.

El desempleo escaló el pasado enero hasta una tasa del 8,2 por ciento de la población activa.