Arrecian críticas al embargo y a la ausencia de Cuba en vísperas de la Cumbre de las Américas

  • Bogotá, 16 abr (EFE).- Los países bolivarianos dieron hoy nuevas pruebas de su intención de "cubanizar" la Cumbre de las Américas, con críticas al embargo de EE.UU. y a la ausencia de Cuba de ese foro, mientras el Gobierno de La Habana dirigía sus dardos contra la OEA.

Arrecian críticas al embargo y a la ausencia de Cuba en vísperas de la Cumbre de las Américas

Arrecian críticas al embargo y a la ausencia de Cuba en vísperas de la Cumbre de las Américas

Bogotá, 16 abr (EFE).- Los países bolivarianos dieron hoy nuevas pruebas de su intención de "cubanizar" la Cumbre de las Américas, con críticas al embargo de EE.UU. y a la ausencia de Cuba de ese foro, mientras el Gobierno de La Habana dirigía sus dardos contra la OEA.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, fue aún más lejos al anunciar que vetará "junto a otros países" la declaración final de la cita, que se celebrará del 17 al 19 de abril en Puerto España, porque "está totalmente descolocada en el tiempo y en el espacio".

Chávez, que no dio más detalles, habló así en Cumaná (este de Venezuela), donde hoy se reunió con los gobernantes de los otros cinco países de la ALBA (Bolivia, Cuba, Dominica, Honduras y Nicaragua), más el mandatario de Paraguay, el canciller de Ecuador y el primer ministro de San Vicente y las Granadinas.

En esa ciudad el jefe de Estado boliviano, Evo Morales, anunció que presentará en la V Cumbre de las Américas una propuesta de resolución que exige el fin del embargo a Cuba, una cuestión sobre la que existe práctica unanimidad en toda Latinoamérica.

El objetivo de la Cumbre de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) es fijar posiciones comunes de cara al encuentro de Puerto España, en cuya agenda oficial no figura Cuba para nada.

Desde la capital trinitense, informaciones no oficiales indican que tanto Venezuela como Nicaragua se oponen especialmente a dos artículos del borrador de declaración aprobado hace dos semanas.

Entre esos artículos están el 53 y el 57, el primero referido al sistema interamericano de derechos humanos y el segundo es un reconocimiento al papel de la Organización de Estados Americanos (OEA).

"La OEA tiene que desaparecer", afirmó hoy en Cumaná el presidente cubano, Raúl Castro, que abogó por el futuro nacimiento de una instancia regional "sin factores ajenos" a la región, en evidente alusión a Estados Unidos y Canadá.

Antes que Raúl Castro, su hermano mayor, Fidel Castro, se pronunció en duros términos contra la OEA en una de sus "reflexiones" y aseguró que Cuba no tiene interés alguno en volver a un organismo que calificó de "infame" y "basura".

El secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, que no ha respondido a esas palabras del líder de la revolución cubana, sí habló hoy sobre la isla.

"Me gustaría ver una Cuba sin el embargo, dentro de la OEA y profundamente democrática", declaró a una emisora chilena.

El mandatario de EE.UU., Barack Obama, que hoy inició en México su primer viaje oficial a América Latina, en un artículo publicado en varios diarios latinoamericanos, instó a los países de la región a unirse a su país para "apoyar la libertad, la igualdad y los derechos humanos de todos los cubanos".

Obama defendió su decisión de levantar unas restricciones a los viajes y el envío de remesas a Cuba que había impuesto su antecesor en la Casa Blanca, George W. Bush, a los cubano-estadounidenses.

Era una política que "carecía de sentido", porque "durante décadas no ha logrado promover la libertad ni las oportunidades a favor del pueblo cubano", dijo.

Con relación al embargo, el gobernante de Bolivia aseguró hoy que Obama "tiene la obligación moral y ética de reparar un daño que cometieron los ex presidentes de su país".

Su homólogo de Nicaragua, Daniel Ortega, se manifestó en la misma línea y señaló, además, que "la llamada Cumbre de las Américas no es tal porque faltan Cuba y Puerto Rico".

El hondureño Manuel Zelaya también anunció en Cumaná que secundará la propuesta de condena al bloqueo a Cuba, porque atenta contra la búsqueda de "una verdadera América".

Por su parte, el canciller de Santa Lucía, Rufus Bouquet, subrayó que su Gobierno apoyará cualquier iniciativa para persuadir a EE.UU. a levantar el embargo impuesto en 1962.

Sin embargo, la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, declaró hoy desde Haití que para levantar el embargo es necesaria la democratización de Cuba, lo que implica la liberación de los presos políticos.

De inmediato, Chávez respondió al pronunciamiento de Clinton, que calificó como un "cuento" repetido y una muestra "muy clara de irrespeto", mientras su colega paraguayo, Fernando Lugo, dijo sentirse "indignado".

Clinton hizo estas declaraciones en un acto en el que el presidente de Haití, René Préval, también abogó por el fin del embargo y el inicio del diálogo entre EE.UU y Cuba.

El mandatario mexicano, Felipe Calderón, también se unió al clamor latinoamericano, al pedir hoy a Obama que reflexione sobre la eficacia del bloque, que en su opinión ha resultado "poco útil".

"Nosotros no pensamos que el embargo o el aislamiento de Cuba sea una buena medida para que las cosas cambien" en la isla, dijo en una rueda de prensa conjunta con Obama, quien señaló, a su vez, que "una relación congelada durante 50 años no se deshiela de la noche a la mañana".

El presidente de EE.UU. insistió en que el fin de las restricciones de los viajes y el envío de remesas a Cuba es "una muestra de buena voluntad" a la que espera que el régimen castrista responda.

Desde la Habana, las Damas de Blanco, agrupación que reúne a familiares de los 75 cubanos condenados en la primavera de 2003 en juicios sumarísimos, pidieron hoy en un comunicado a los gobernantes que asistirán a la Cumbre de las Américas que no permitan la violación de los derechos humanos.

Laura Pollán, portavoz del grupo, indicó a Efe que el texto fue enviado a los líderes de la región para que "no se dejen llevar por esos cantos de sirena que tanto nos envuelven", en alusión al "lenguaje muy dulce" de algunos dirigentes, como Hugo Chávez o Fidel Castro, que "venden a Cuba como el paraíso terrenal tropical".