Cuba, protagonista ausente de la cumbre de las Américas

Cuba, protagonista ausente de la cumbre de las Américas

Cuba, protagonista ausente de la cumbre de las Américas

PUERTO ESPAÑA (Reuters) - Gobernantes de 34 países americanos comenzaron el viernes a debatir los desafíos del continente, en una cumbre dominada por la exclusión de Cuba del foro y la presión para que Estados Unidos acepte su reincorporación sin condiciones.

Pese a los desacuerdos existentes en la región, la cita se inició con un cálido saludo entre los presidentes de Estados Unidos y de Venezuela, Barack Obama y Hugo Chávez, quienes estrecharon sus manos entre risas.

"Quiero ser tu amigo", le dijo a Obama el líder venezolano, punta de lanza en la región contra Washington, poco antes de la sesión inaugural.

"Nos dimos la mano como todo caballero y era previsible que así ocurriera y yo agradezco el gesto de haberse acercado", dijo Chávez a la prensa después de la sesión de apertura.

"El presidente Obama es un hombre inteligente (...) Creo que hay que tomar nota del gesto, de la palabra. Ojalá Obama sea el primer presidente de un nuevo Estados Unidos", agregó.

El mandatario estadounidense también estrecho manos con su colega de Bolivia, Evo Morales, otro duro crítico del "imperialismo" de Estados Unidos.

La reunión en Puerto España es la primera cita de Obama con todos los líderes latinoamericanos, excepto el cubano, en un encuentro en el que se prevén también fuertes discusiones sobre la crisis económica que golpea a una región ya castigada por la pobreza y la violencia.

Diplomáticos latinoamericanos, y en especial los gobernantes de la llamada "izquierda dura" de la región, han adelantado que plantearán el caso cubano a Obama, enfatizando en la necesidad de que Estados Unidos levante completamente el embargo comercial sobre la isla de gobierno comunista.

En su discurso en la ceremonia inaugural de la V Cumbre de las Américas, Obama dijo que es importante reconocer los errores cometidos por Estados Unidos en el pasado, pero pidió no culpar a su país por cada problema que ocurre en el hemisferio.

"Eso es parte del cambio que debería ocurrir, esa es la vieja forma", expresó.

Por su parte, la presidenta argentina, Cristina Fernández, le pidió que reconsidere la situación de Cuba y saludó las recientes medidas estadounidenses para relajar el embargo.

Más duro, el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, criticó la ausencia de Cuba y de Puerto Rico del foro hemisférico.

Al llegar a Puerto España, el mandatario estadounidense dijo que su país busca un nuevo comienzo con Cuba y que está listo para abordar temas de derechos humanos, inmigración y economía, una agenda que encuentra resistencia en los países de América Latina, que rechazan inmiscuirse en asuntos domésticos de la isla.

La propuesta de Washington fue anticipada reiteradas veces antes del encuentro en Trinidad y Tobago, lo que llevó al presidente cubano, Raúl Castro, a responder que su país estaba abierto a dialogar con Estados Unidos acerca de "todo".

"Derechos humanos, libertad de prensa, presos políticos, todo, todo, todo lo que quieran discutir", dijo Castro el jueves en la noche en una reunión con líderes izquierdistas celebrada en Venezuela.

Cuba no participa en la cumbre por estar excluida del sistema interamericano desde 1962.

LIMITES EN EL JUEGO

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo que propondrá en junio derogar en forma directa la resolución que excluyó a Cuba del foro, justificada en su momento por pertenecer al desaparecido eje "chino-soviético".

Las transitadas calles de Puerto España se encontraban fuertemente vigiladas para una cumbre en la que fue necesario usar dos cruceros transatlánticos para albergar a funcionarios americanos y periodistas de todo el mundo.

Pese a que ha sido un tema que ha destacado hasta ahora, la discusión de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos no está en la agenda formal de la cumbre de Trinidad y Tobago, programada más bien para el debate de asuntos sobre formas de combatir la crisis financiera, cooperación en energía y seguridad.

CRISIS ECONOMICA

Estados Unidos ha dejado claro que quiere establecer, a partir de la llegada de Obama al poder, un nuevo y productivo lazo con la región tras años de desencuentros por las políticas aplicadas durante las presidencias consecutivas de George W. Bush.

Pero ese conciliador mensaje podría no ser suficiente para aplacar a los más duros críticos de la política de Estados Unidos, como Chávez, que afirmó que no respalda el proyecto de la declaración con el que la cumbre debe concluir el domingo.

Chávez dijo además que la crisis es culpa del capitalismo y llamó a la búsqueda de alternativas que promuevan la solidaridad en vez de la competencia.