Cuando un usuario genera más tráfico que el New York Times


  • MrBabyMan, el usuario más popular de Digg, tiene más influencia en la red que muchos grandes medios y gurús. Hablamos con él sobre la experiencia de ser un superusuario.

Algunos de los avatares de MrBabyMan en Digg

Algunos de los avatares de MrBabyMan en Digg

Andrew Sorcini está sentado en el salón de su casa. Tiene un portátil sobre las piernas y se dispone a enviar una noticia a Digg. Si tiene suerte (y las estadísticas están de su parte) la noticia alcanzará la portada de esta poderosa red social en unas horas y la leerán miles de personas en todo el mundo.

En la red le conocen como MrBabyMan y es el usuario más popular y valorado en Digg. Su trabajo en la vida real, en cambio, no tiene nada que ver con internet: es un montador de cine que vive en Los Angeles y trabajó durante años para Disney. "Dedico entre tres y cuatro horas a enviar noticias", asegura. "Y todavía me divierte comprobar que la gente se emociona con las mismas historias que yo".

De eso tratan las redes sociales y es lo que ha convertido a Andy, a sus 41 años, en una auténtica institución. El resto de usuarios de Digg siguen con interés sus movimientos, hasta el punto de que el día en que amenazó con retirarse, su anuncio en Twitter subió inmediatamente a la página principal.

¿Dinero a cambio de envíos?

Desde que se registró en el sistema, Andy ha enviado más de 12.000 noticias y alrededor de un 30% de ellas (unas 3.600) han salido en portada. Haciendo un cálculo aproximado, MrBabyMan ha enviado más de 200 millones de visitantes únicos a los sitios que él ha hecho llegar a la página principal. Si uno de sus envíos tiene éxito, las estadísticas de la web sufren una auténtica conmoción.

"Nunca he calculado cuánto tráfico envío a cada página", asegura, "pero me han contado que es más que el promedio de visitas que te da un artículo en The New York Times. Soy consciente de eso y afecta a mi criterio a la hora de enviar historias".

Cada día se envían unas 20.000 noticias a Digg de las que sólo salen a la portada unas 200. La media diaria de Andy es de tres en portada, así que no es de extrañar que le consideren el Michael Phelps de las redes sociales.

Su influencia hace que muchas personas pongan sus ojos en él y le ofrezcan dinero por enviar determinadas noticias. "Recibo una media de dos o tres peticiones para que envíe historias cada día", asegura. "Me han ofrecido cientos de dólares a cambio de algunos envíos, pero no acepto este tipo de ofertas. Sí sé de otros usuarios que lo hacen e incluso viven de esto".

Según ha publicado diversas fuentes, y aunque Digg intenta combatir este fraude, algunos usuarios llegan a cobrar hasta 500 euros por envío, con otros 300 de suplemento si el artículo consigue portada.

Reconocer una buena historia

"Una de las cosas que me ha dado todo el tiempo que dedico a Digg", afirma Sorcini a lainformacion.com, "es la capacidad de reconocer una buena historia". Sin embargo, reconoce que debes contar con una red de amigos para conseguir llegar a portada. "Puedes tener la mejor historia del mundo, pero si no la ve nadie, pasará completamente desapercibida".

MrBabyMan también considera que Internet está cambiando nuestra forma de leer, con una tendencia hacia textos cada vez más cortos. "Y soy el primero en admitir parte de culpa", afirma. "Necesitamos una gratificación inmediata y estamos perdiendo capacidad de atención".

Sobre quiénes están generando mejores contenidos, si los grandes medios o los blogs, Andy cree que es difícil comparar. "Los medios tradicionales siempre tendrán más capacidad para cubrir las noticias pegadas a la actualidad", dice, "pero los bloggers están publicando algunos de los temas más convincentes".

Un día en la vida de un Digger

Ser el usuario más popular también tiene sus inconvenientes. MrBabyman recibe cada día todo tipo de acusaciones e insultos. En mayo de 2008, llegó a portada una viñeta en la que le acusaban de robar historias a los otros miembros de Digg. Fue entonces cuando se planteó seriamente abandonar.

"No tengo problemas con las críticas", asegura, "pero lo que no tolero es a los trolls. Aquel día me lo tomé en serio, pero luego comprendí que unos cuantos críticos no representan a la mayoría de los tres millones de usuarios de Digg".

La respuesta, al cabo de 24 horas, fue un vídeo en el que se reía de sí mismo. En él, y bajo el título "Un día en la vida de un digger", Andy se muestra obsesionado por sus envíos hasta cuando va al baño o juega con su hija. Ese día alguien envió el vídeo al sistema y también salió publicado con centenares de muestras de apoyo. El título de la historia, en portada, era toda una declaración: "Todavía mola ser MrBabyMan".

VÍDEO:Un día en la vida de un digger