La UE abarata las llamadas y los mensajes de móvil desde el extranjero

  • Estrasburgo (Francia), 22 abr (EFE).- A partir del 1 de julio, los europeos pagarán menos por sus llamadas y mensajes de móvil desde el extranjero, después de que el Parlamento Europeo (PE) aprobase hoy un nuevo reglamento con tarifas máximas.

La UE abarata las llamadas y los mensajes de móvil desde el extranjero

La UE abarata las llamadas y los mensajes de móvil desde el extranjero

Estrasburgo (Francia), 22 abr (EFE).- A partir del 1 de julio, los europeos pagarán menos por sus llamadas y mensajes de móvil desde el extranjero, después de que el Parlamento Europeo (PE) aprobase hoy un nuevo reglamento con tarifas máximas.

Concretamente, las llamadas efectuadas desde otros países de la UE, IVA excluido, no podrán costar más de 0,43 euros, mientras que las recibidas tendrán que estar por debajo de los 0,19 euros.

Al mismo tiempo, se limita por primera vez el precio de los mensajes de texto a 0,11 euros, frente a los 0,28 euros que se pagan ahora mismo de media en los Veintisiete.

"Los consumidores ya no se van a ver castigados en sus facturas de teléfono cuando se trasladen a otro país de la Unión Europea. Es una victoria para todos los turistas y viajeros de negocios", aseguró en una rueda de prensa la comisaria europea de Telecomunicaciones, Viviane Reding.

El texto aprobado prevé además seguir reduciendo los precios de las llamadas en los próximos años, de forma que del 1 de julio de 2010 en adelante el precio máximo por minuto de las llamadas hechas desde otro país será de 0,39 euros y el de las recibidas de 0,15 euros (sin IVA), mientras que a partir del 1 de julio de 2011 las tarifas máximas serán de 0,35 y 0,11 euros por minuto, respectivamente.

Al mismo tiempo, el reglamento obliga a los operadores a cobrar a sus clientes por segundo a partir de los primeros 30 segundos de llamada, espacio al que podrán aplicar un cargo mínimo.

Este conjunto de medidas supondrá, para Bruselas, "el fin definitivo del timo del 'roaming' en Europa", aseguró Reding, que consideró que la UE se convierte en el área "más atractiva" del planeta para la telefonía móvil.

Según la comisaria, a partir de ahora las facturas del cliente cuando está fuera de su país serán "parecidas" a las que paga cuando está en casa.

En paralelo a los recortes en llamadas y mensajes, el reglamento comunitario aborda el problema de la descarga de datos en el móvil, una opción que ha jugado malas pasadas a muchos ciudadanos.

Entre ellos destaca el caso de un alemán que descargó un programa de televisión mientras estaba en Francia y recibió una factura de 46.000 euros.

Según Reding, se trata de "evitar sorpresas" que pueden alcanzar los "cientos o incluso miles de euros".

Para ello, la UE obligará a los operadores a mejorar la información sobre las tarifas y a ofrecer por defecto a sus clientes un límite de descarga de 50 euros a partir de marzo de 2010.

Los proveedores tendrán que avisar a sus clientes cuando su factura alcance el 80% del límite acordado y una vez que se llegue el límite máximo se enviará otra notificación para indicar el procedimiento a seguir en caso de se quiera continuar con Internet móvil desde el extranjero.

Además, se establecerá un máximo en el precio mayorista para la descarga de datos, es decir, el que el operador en el extranjero cobra el operador nacional del cliente.

A partir del 1 de julio, el precio máximo por megabyte descargado será de 1 euro (sin IVA), mientras que en la misma fecha de 2010 esa tarifa caerá a 0,80 euros y a 0,50 euros en 2011.

Según Bruselas, el precio medio a día de hoy es de 1,68 euros por megabyte, con máximos por encima de los cinco euros en países como Irlanda, Grecia y Estonia.

Tanto la CE como el Parlamento Europeo tranquilizaron hoy a los consumidores respecto a la posibilidad de que las empresas decidan subir los precios de los servicios nacionales para compensar sus pérdidas en el "roaming".

"No me preocupa", aseguró Reding preguntada al respecto, recordando que en los últimos años los precios nacionales se han reducido un 34,5 por ciento y que los reguladores nacionales pueden intervenir para evitar abusos.

Las nuevas normas, que ya cuentan con el visto bueno de los Estados miembros, serán revisadas en 2011.