La UE logra un acuerdo político para rebajar el uso del móvil desde el extranjero

  • Bruselas, 24 mar (EFE).- El Parlamento Europeo (PE) y los países de la UE han cerrado hoy un acuerdo político para rebajar a partir del próximo 1 de julio las tarifas de las llamadas, el envío de mensajes cortos de texto (SMS) y el acceso a internet a través del móvil desde el extranjero.

La UE logra un acuerdo político para rebajar el uso del móvil desde el extranjero

La UE logra un acuerdo político para rebajar el uso del móvil desde el extranjero

Bruselas, 24 mar (EFE).- El Parlamento Europeo (PE) y los países de la UE han cerrado hoy un acuerdo político para rebajar a partir del próximo 1 de julio las tarifas de las llamadas, el envío de mensajes cortos de texto (SMS) y el acceso a internet a través del móvil desde el extranjero.

La comisión de Industria de la Eurocámara y la presidencia checa de la UE llegaron hoy a un compromiso informal, que aún debe ser respaldado por el pleno del Parlamento y el Consejo de Ministros de la UE, para extender la regulación comunitaria de 2007 sobre el uso del teléfono móvil en otros países ("roaming").

El texto no fija tarifas sino que propone unos precios máximos por debajo de los cuales los diferentes operadores podrán competir ofreciendo tarifas más baratas.

Así, a partir del próximo 1 de julio, las llamadas realizadas desde el extranjero, IVA excluido, no deberán costar más de 0,43 euros las realizadas y 0,19 euros las recibidas.

A partir de ese momento, además, los operadores tendrán que cobrar a sus clientes por segundo a partir de los primeros 30 segundos, espacio al que podrán aplicar un cargo mínimo, señala el texto.

Esas tarifas deberán continuar bajando en los siguientes dos años, de forma que del 1 de julio de 2010 en adelante el precio máximo por minuto de las llamadas hechas desde otro país será de 0,39 euros y el de las recibidas de 0,15 euros (sin IVA), mientras que a partir del 1 de julio de 2011 las tarifas máximas serán de 0,35 y 0,11 euros por minuto respectivamente.

En cuanto a los mensajes de texto, los eurodiputados han acordado con la presidencia checa y la Comisión Europea (CE) fijar el precio máximo por SMS enviado desde el extranjero en 0,11 euros (IVA excluido) a partir del próximo 1 de julio.

También han consensuado que el acceso a internet o la descarga de datos desde otros países europeos a través del móvil se regule a nivel mayorista.

De esta manera, habrá un tope, calculado por kilobytes, para las tarifas que el operador en extranjero cobre al operador nacional del cliente.

Así, desde el próximo 1 de julio el precio máximo por megabyte descargado será de 1 euro (sin IVA), mientras que en la misma fecha de 2010 esa tarifa caerá a 0,80 euros y a 0,50 euros en 2011.

Para evitar sorpresas en las facturas, los consumidores podrán optar sin cargos adicionales a un límite financiero de descarga a partir del 1 de marzo de 2010.

Según el texto de compromiso, uno de esos límites debería establecerse en 50 euros (sin contar el IVA), un máximo que podrá aplicarse de forma automática a todos los clientes que no elijan otra fórmula desde el 1 de julio de 2010.

Además, los proveedores tendrán que avisar a los usuarios cuando alcancen el 80 por ciento del límite acordado y cuando lo agoten, explicando además el proceso que deben seguir si quieren permanecer conectados.

Si el cliente no responde a esa notificación, el proveedor deberá interrumpir el servicio de acceso a internet, precisa el texto.

Según han señalado los eurodiputados, la Comisión Europea tendrá que revisar a mediados de 2011 como muy tarde, entre otros aspectos, hasta qué punto los consumidores se han beneficiado de estas reducciones de tarifas, o la situación de competencia de los operadores independientes, nuevos o más pequeños.

La actual regulación comunitaria sobre las llamadas hechas desde el extranjero debía expirar el próximo junio de 2010, pero tras esta revisión será extendida y ampliada -ya que ahora cubre además los SMS y el servicio de datos- hasta el 30 de junio de 2012.

El texto de compromiso deberá ahora ser revisado por la comisión de Industria del PE el próximo martes y por el Coreper (Comité de Representantes Permanentes de la UE), antes de que el pleno de la Eurocámara se pronuncie sobre él en abril en primera lectura.