Aguirre anuncia que "antes de que acabe el año" el IVIMA entregará más de medio centenar de pisos de alquiler en Alto del Arenal

MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, anunció hoy que "antes de que acabe el año" el Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) va a entregar un total de 56 viviendas en régimen de alquiler en el barrio de Alto del Arenal, en el distrito de Puente de Vallecas, que se sumarán a las 112 casas que ya han sido reformadas y entregadas a las familias de la zona, y a un total de 120 plazas de aparcamiento que terminarán en un plazo aproximado de tres meses.

Tras inaugurar el nuevo centro social 'Alto del Arenal', acompañada de las consejeras de Familia y Asuntos Sociales y de Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Engracia Hidalgo y Ana Isabel Mariño, respectivamente, Aguirre destacó la importancia del trabajo del IVIMA que lleva rehabilitando los barrios más antiguos desde 1981, y que, de momento, ha realojado a 6.600 familias de las 7.600 personas que habitan en las zonas.

"Ya se han entregado 2.244 pisos por el IVIMA y hay más de 15.000 pisos en construcción porque sabemos que la vivienda es un problema para muchos madrileños y porque la Comunidad de Madrid tiene que hacer estas obras de vivienda protegida para las familias que más lo necesitan", señaló la presidenta, quien subrayó que todavía quedan cuatro barrios que están en proceso de remodelación: el mismo Alto del Arenal, el UVA de Hortaleza, Fuencarral A y Canillas, y que en el caso del primero, se van a construir 106 viviendas más.

El centro que hoy inauguró Aguirre es uno de los compromisos de la presidenta que ha llevado a cabo también el IVIMA. Así, la jefa del Ejecutivo recordó como la última vez que acudió al barrio, tras la visita a una estación de Metro, acudió acompañada de los vecinos a ver el estado "lamentable" del centro social de mayores de la zona. "Hice esta promesa sin tener conciencia de lo que era e hicimos bien porque el centro no reunía todas las condiciones", indicó.

El nuevo centro supera ahora los 400 metros cuadrados y consta de dos partes. Un primer local, con aforo de 79 personas y con peluquería, sala multiusos, sala de baile y gimnasio; y un segundo local, con aforo para 99 personas, con salón de lectura, de televisión y cafetería. Además, se organizan excursiones para los vecinos que así lo deseen, y el acceso al centro se realiza mediante el pago de una cuota simbólica anual de 5 euros, cuenta con 900 plazas y se calcula que recibe la ocupación de 60 usuarios al día.

"Nos habéis dejado la mejor España de toda la historia", se dirigió la presidenta a los presentes, haciendo hincapié en cómo los mayores han tenido que trabajar en condiciones "durísimas, muchos empleos a la vez, con salarios no siempre buenos, con sacrificio y esfuerzo". Es por ello que ahora, a su juicio, se merecen contar con los "mejores servicios".

FANDANGO Y PENSIONES PARA ZAPATERO

La presidenta estuvo acompañada en todo momento por más de un centenar de personas mayores que la alabaron durante toda la visita, que concluyó con un fandango cantado por el presidente del Centro, Antonio Díaz, y donde hasta la mismísima Aguirre se atrevió a hacer los coros. Asimismo, en su recorrido, la presidenta se encontró con una mujer que le reclamó que le subieran la pensión porque, invalida por un problema de huesos, sólo cobraba 300 euros.

Aguirre la atendió durante unos minutos y le recordó a la mujer de Puente de Vallecas que las pensiones es una cuestión del Gobierno central y de su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero. "Hija, las pensiones no dependen de mí, esas dependen de Zapatero, que es el que se lleva todo el dinero de la Seguridad Social", señaló la jefa del Ejecutivo madrileño, quien añadió que "todas" las contribuciones de la Seguridad Social que van a las pensiones y al desempleo "van al Gobierno de la Nación".

"Aquí los madrileños contribuimos mucho y en cambio cobramos pocas pensiones", apostilló Aguirre, mientras otro vecino, está vez mucho más joven, le reclamó un puesto de trabajo, le ofreció su curriculum, y denunció la situación del mercado inmobiliario, como suele ocurrir en este tipo de visitas, donde los vecinos de la zona siempre se acercan para explicar sus problemas a la dirigente del Gobierno regional.