(Ampl.) Realia perdió 9,4 millones en el primer trimestre por la caída en la venta de viviendas

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Realia registró una pérdida neta de 9,4 millones de euros en el primer trimestre del año, frente al beneficio de 26,7 millones contabilizado en el mismo periodo de 2008, por el descenso en el negocio de promoción de viviendas, informó hoy la inmobiliaria controlada por FCC y Caja Madrid.

La cifra de negocio de Realia cayó un 48,8% entre enero y marzo, hasta situarse en 78,4 millones de euros, en tanto que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) se redujo un 54,4%, hasta 31,5 millones.

Los resultados de la inmobiliaria se vieron afectados por el descenso del 58% registrado en los ingresos de la actividad de promoción de viviendas, por la provisión de 6 millones de euros para compensar el descenso del valor de algunas viviendas y por la ausencia de venta de activos.

Estos efectos no pudieron compensarse con la "fortaleza" que, según Realia, mostró del negocio de alquiler de patrimonio, que creció un 4% y se convirtió en primera fuente de ingresos con 45 millones de euros.

PRECIOS A LA BAJA.

En los tres primeros meses del año la inmobiliaria cerró la preventa (pisos pendientes de ejecutar y entregar y, por tanto, de contabilizar) de 126 pisos, frente a las 78 unidades de un año antes, lo que, en opinión de la empresa, "muestra una clara mejoría, aunque con una política de precios a la baja".

No obstante, a cierre de marzo el 'stock' de viviendas prevendidas pendientes de entrega de Realia sumaba 329 unidades, un 64% menos frente a las 923 de un año antes.

La compañía considera que "la importante restricción del crédito continúa afectando a la venta de vivienda, imposibilitando potenciales transacciones de suelo".

REFINANCIACIÓN DE DEUDA.

En cuanto a la situación financiera, a cierre de marzo Realia soportaba un endeudamiento financiera neto de 2.342,6 millones de euros, un 12% superior al de 2.089 millones de un año antes.

En este sentido, la inmobiliaria indicó que actualmente está a la espera de alcanzar un acuerdo con varias entidades financieras para extender el plazo de amortización de la deuda corporativa que vence en 2009, con el fin de "optimizar" su estructura financiera.