(Ampliación) Gecina rechaza segregarse de Metrovacesa por los cambios en el accionariado

MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

El consejo de administración de la inmobiliaria francesa Gecina acordó hoy por unanimidad y de forma unilateral no acometer el proyecto de segregación de Metrovacesa acordado hace dos años y aún pendiente de concluir, informaron hoy a Europa Press en fuentes próximas al consejo.

La compañía argumenta que el acuerdo, suscrito en marzo de 2007, se firmó con la familia los Sanahuja, entonces primeros accionistas de Metrovacesa, en tanto que en la actualidad esta inmobiliaria está controlada por un grupo de entidades financieras.

Estas entidades se hicieron con la gestión de Metrovacesa el pasado mes de febrero al quedarse con las acciones de los Sanahuja para saldar sus deudas.

La inmobiliaria patrimonialista francesa, controlada por los ex socios de Metrovacesa Joaquín Rivero y Juan Bautista Soler, también achaca su decisión al actual entorno de crisis económica.

Gecina aseguró en un comunicado haber tomado esta resolución a la luz de los informes al respecto solicitados a su asesor Calyon y a UBS como firma independiente que, según indicó la empresa, concluyen que "la implementación del acuerdo de separación sería contrario al interés social y conduciría a una situación inaceptable para la compañía".

En la actualidad, la separación de ambas empresas estaba aún pendiente de que Gecina cediera a Metrovacesa un conjunto de edificios de oficinas de París, valorados en unos 2.000 millones de euros, a cambio de la mayor parte de la participación del 26,9% que la empresa española tiene en el capital de la francesa.

Según indicaron a Europa Press las mismas fuentes, los consejeros de Gecina que representan a Rivero, Soler y Metrovacesa se abstuvieron de votar en el consejo por considerarse partes implicadas.

DOS AÑOS DE 'DIVORCIO'.

El contrato de segregación de Metrovacesa y Gecina data de marzo de 2007. Fue firmado por la familia Sanahuja y los socios Joaquín Rivero y Juan Bautista Soler ante los desacuerdos sobre la gestión de Metrovacesa que mantenían sus entonces tres socios de referencia.

En virtud de dicho acuerdo, los Sanahuja se quedaron con la marca Metrovacesa y todas sus actividades en España (salvo un lote de proyectos en desarrollo), y Rivero y Soler con la filial francesa Gecina.

La primera parte del pacto (una OPA de los Sanahuja sobre acciones de Metrovacesa para comprar las participaciones de Rivero y Soler) se llevó a cabo, con lo que quedaba pendiente la 'compra' de la participación de Metrovacesa en Gecina a través de una cesión de activos.

No obstante, a finales del pasado año, al conocer el acuerdo de los Sanahuja con sus bancos, Gecina anunció que dejaba en suspenso su escisión de la inmobiliaria española en tanto se cerrara dicho cambio en su gestión, que finalmente se registró el pasado mes de febrero.

En aquel momento Metrovacesa respondió con un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que instaba a su participada francesa a cumplir "íntegramente y en el menor plazo posible" del acuerdo de separación.