Garrigues dice que España va a tener otra "época de oro" tras la crisis, pero se necesita un pacto de grandes partidos

Asegura que ni el "optimismo ingenuo" de socialistas ni el "catastrofismo dramático" de 'populares' va "a ningún sitio"

SANTANDER, 11 (EUROPA PRESS)

El presidente de Garrigues Abogados, Antonio Garrigues Walker, considera que la crisis debe ser "aprovechada en toda su dimensión" porque va a tener consecuencias "tremendamente positivas". Así, ha asegurado que, tras la actual coyuntura, España va a vivir otra "época de oro", al igual que ocurrió después de la recesión de 1992, pero, en esta ocasión, la nueva etapa será "más estable y sostenible" que la de los últimos años.

Pero, para ello, es "necesario" un "gran pacto político", como sucedió hace quince años, más si se tiene en cuenta que ahora la situación es "más negativa". Y es que, a su juicio, ni el "optimismo ingenuo" de los socialistas ni el "catastrofismo dramático" de los 'populares' van "a ningún sitio".

Tras explicar que uno de los aspectos "más negativos" de la crisis en España es, precisamente, la radicalidad entre los principales partidos políticos, Garrigues puso como ejemplo a Alemania, donde socialistas y cristiano-demócratas han formado un gobierno de coalición. Extremo este último que, según dijo, no es preciso en nuestro país, aunque sí un pacto entre las principales fuerzas (PP y PSOE), acuerdo que no cree que se vaya a producir hasta que pasen las elecciones europeas del próximo 7 de junio.

En cualquier caso, rechazó la difusión de mensajes "catastrofistas" por parte de los principales partidos políticos y apostó en su lugar por "vender mensajes positivos" y, en vez de la crisis, "hablar de nuevas soluciones, oportunidades e ideas".

El presidente de Garrigues Abogados hizo estas reflexiones en Santander, donde impartirá esta tarde, a partir de las 19 horas en el Hotel Bahía, la conferencia 'Nuevas realidades económicas y políticas', dentro del ciclo de charlas organizado por el Centro Montañés de Investigación y Desarrollo Empresarial (CEMIDE).

En rueda de prensa, defendió que la crisis --que no es la primera ni va a ser la última-- es "positiva" y se va a "superar", tanto a nivel nacional como mundial.

Explicó que no se puede "desaprovechar" la actual coyuntura, sino que hay que hacer una "reflexión profunda" sobre la situación actual y los "cambios" que se van a generar. A este respecto, Garrigues abogó por la necesidad de "ocuparnos" de cosas "más serias", como la investigación e innovación, la productividad o la competitividad. También se mostró partidario de "dar un salto cualitativo" en ámbitos como la educación o la justicia.

Una vez advirtió de que "no va ser fácil" este cambio, matizó que, en cualquier caso, España va a seguir contando con un sector inmobiliario "importante". De igual modo, vaticinó que en este proceso de recuperación, "los más débiles van a pagar una cuota demasiado alta".

"MÁS PROFUNDA"

Garrigues reconoció sin embargo que España va a sufrir la crisis de forma "más profunda" que en otros países, debido al crecimiento experimentado en los últimos años y que ha estado basado en un "brutal" e, incluso, "surrealista" sector inmobiliario.

Así, el país se enfrenta, al igual que Estados Unidos, a dos crisis: una financiera y otra inmobiliaria. "Pero vamos a salir" de ambas, insistió, al tiempo que aseguró que el sector inmobiliario estará "mucho mejor adaptado a la realidad".

Sobre el país norteamericano afirmó que al igual que ha sido el "principal culpable" de la crisis, también es el "único" estado que "nos puede" y "nos va a sacar" de ella. En este sentido, valoró que empiecen a haber "signos de recuperación" vinculados a los sectores inmobiliario y bancario, recuperación que va a ser un "bálsamo para el mundo occidental".

Con todo ello, Antonio Garrigues afirmó que el mundo "necesita instituciones globales", algo que rechazó que sea una "utopía". Así, defendió la existencia de un sistema financiero y penal internacional, porque, en este último caso, los delitos "se están convirtiendo en globales". La crisis, según concluyó, tiene un alcance global y va a obligarnos a este tipo de planteamientos.